Minorías raciales
boikot: hueon, se suicido tu hermano gemelo
Mis más sinceras condolencias si alguna vez lee esto.
Machine's way of life
boikot: hueon, se suicido tu hermano gemelo
Otra desgracia de MCHN a la/s viernes, septiembre 25, 2009 6 Perdieron su tiempo y lo agradecen
Otra desgracia de MCHN a la/s miércoles, agosto 19, 2009 20 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: benito baranda, chanas, historias de amor y condon, hogar de cristo, los mox, mujeres
Algo curioso acerca de mi trabajo es que, aunque casi todos saben
donde laburo, casi nadie sabe lo que hago. De hecho, mis propios compañeros de oficina tienen dudas respecto a que hago con ciertos programas, con algunos cálculos que sacó en Excel. Mi ex decía que yo era como Chandler de Friends.
En un principio era bastante más abierto respecto a decir lo que hacía y lo que “sabía”. Porque si trabajas en uno de los entes que alimentan al “segundo piso” debes saber más que el común de los mortales. En mis primeros días me gustaba creer eso y hacerlo creer también, lo cierto es no podía saber menos en ese tiempo.
Conversando con gente de la oficina me di cuenta de que todos tratan de “sacarte información”. Es que todos desean tener el poder que entrega el saber, desean sentirse algo más que la señora Juanita, ver la matrix o simplemente confirmar que se los están cagando. Esto se da especialmente entre mis amigos profesionales de las ciencias sociales. El resto se concentra en otras cosas.
Entre “el resto”, la pregunta más común que me hacen es: ¿quién es el pololo de Michelle? No lo sé. Por un tiempo se rumoreó que era un famoso alcalde que luego perdió su puesto a manos de un negro. Ojala tuviera un pololo, sería bueno, la señora es simpática.
Esto me lleva a la segunda pregunta más común: ¿conoces a Michelle? Si, tan
to como conozco a Franco Ferreira, bueno, la verdad que un poco más. La he visto 6 veces, la última en una ceremonia de la Secretaría donde pude intercambiar unas palabras con ella. Debo reconocer que me puse nervioso. Trátenme de amarillo, pero se trata de la Presidenta y le he tomado cariño y estima. En la Secom, hay quienes la ven seguido y se emocionan cada vez que lo hacen. La señora tiene un carisma especial, no sé si será la investidura presidencial porque es la única presidenta que he podido conocer. Fue extraño poder hablar con la persona para quien trabajo entre 8 y 9 y media todas las mañanas de lunes a viernes. Me pude fotografiar con ella, aunque no era mi intención, por eso cada uno sale mirando hacia una cámara distinta.
La tercera pregunta en el ranking: ¿Qué tan gorda es Michelle? No tanto. Es que mi familia es de mujeres gordas, así que no me impresiona. Ella no llamaría particularmente la atención entre mis tías. Quizás sí, por lo rubia, pero no por su contextura física.
Entre los profesionales de las ciencias sociales, las preguntas son más incisivas y hasta cagativas, en el sentido que buscan sacarte esa información que posees y que puede hacer que te echen si se te sale. Últimamente, lo más recurrente son las preguntas sobre la presidencial, especialmente sobre MEO (Marco Enríquez-Ominami, para los no políticos).
Es divertido como nadie se pone de acuerdo sobre quién inventó el h
uracán Marco. He escuchado todo tipo de teorías. Claro, porque con cada toda pregunta que me hacen, viene una teoría. Que es un invento de la prensa conservadora para quitarle votos a Frei, que es un invento de Ominami padre para ganar poder en el PS y quitarle votos a Piñera, que es un invento de Frei para quitar la atención de los medios de Piñera y trasladarla a él y MEO. En fin, numerosas. Lo divertido es que alguien pueda creer que con mi grado 9 voy a tener acceso a dicho tipo de información.
Pero todo esto surge a raíz de que soy Chandler. Cuándo me consultan respecto a que es lo que específicamente hago, les digo que veo tele. Me quedan mirando medio raro. Pero es cierto, veo harta tele, claro que no SQP, ni 1810, pero si veo harta tele. No importa cuántas veces lo repita ni qué tan convincente suene, siempre se quedan con la duda: “¿cómo va a ser grado 9 si sólo ve tele?”... y ahí viene el mito. Algunos creen que hago campaña sucia a lo Karl Rove o que tengo acceso a información de la ANI, al menos así lo creyeron los opositores políticos de mi hermana en la U de Valpo. Lo publicaron en un pasquín y dijeron que mi papá, carpintero de un regimiento piruja de Rancagua, estaba involucrado en violaciones a los DD.HH. La mamá de una amiga me acusó de maquillar todas las encuestas en que Michelle marca más de 60%.
Otra cosa son los favores que te piden. Un tío me pidió que le tramitara un crédito de Corfo, mientras una amiga, sobre quien pronto escribiré acá, me solicitó que si se contagiaba de influenza humana, protegiera su nombre y no permitiera que saliese publicado en El Mercurio.
Hay otras cosas que causan risa, como la mina me preguntó por qué el Gobierno no imprimía más plata para terminar con la pobreza. Mi favorita es la que me hace mi madre todos los lunes en invierno: ¿va a subir la parafina esta semana? Lo encuentro tierno y por ello me preocupo de averiguar. Aunque he tratado que se aprenda el nombre del ministerio, ella sigue diciendo que trabajo en el ministerio de Relaciones Públicas. Lejos no anda.
Pero ¿qué es lo que hago? Veo tele, harta. Y les juro que si mi yo de 11 años pudiera viajar en el tiempo y verme trabajando de esa manera, pensaría que es el trabajo ideal. Claro a esa edad me la pasaba viendo monos y fútbol, pero ahora veo noticias y fútbol cuando hay. En general, la pega es mantenerse informado, mucho muy informado, tener opinión, generar teorías, ordenar información de distintas maneras y sobre todo tener ideas nuevas, distintas, para que cuando alguien las necesite las ponga en ejecución diciendo que son suyas.
A veces veo los diarios o la tele cosas que me resultan familiares pero no puedo atribuírmelas. No porque esté prohibido (sí lo está), sino porque no sabes si esa idea sólo se te ocurrió a ti. La máxima es “pregunte menos, trabaje más”. Últimamente no me pasa tan seguido, es que mi forma de pensar se acomodaba más al del profesor de historia que al de la abogada. Pero cuando sucede te sientes bien. Se lo insinúas a un par de personas pero te lo callas. Es que cómo lo he hecho un par de veces en este escrito, de nada vale saber algo y no jugar con esa información. Al hacer público un secreto, este pierde todo su poder, como una katana lo hace al ser desenvainada. Pero si no haces sentir que sabes algo que otros no, eso que sabes no vale de nada, es como ir a la guerra con las balas pero sin el rifle.
Así que si quieren preguntarme por algo que creen puede ser secreto, háganlo. Lo más probable es que no sepa la respuesta, pero si la sé, se las insinuaré. Los que realmente me conocen, saben que la distancia entre la insinuación y la verdad, en mi caso, se mide en piscolas.
Otra desgracia de MCHN a la/s martes, junio 16, 2009 10 Perdieron su tiempo y lo agradecen
Lo más difícil no es el título, sino comenzar. Elegir por donde comenzar. El comienzo nunca es bueno, siempre todo se alarga, se convierte en una secuencia de echos, te enredas y terminas viendo videos de Kudai en MTV. Lo difícil de escribir este blog radica en que se trata de Machine y cada día creo que soy menos Machine. Si hablamos de nombres digamos que hoy soy más Cotto que nada. Más Lagos Weber que Machine.
La malo es que Machine es más grande que yo. Una amiga me comentó hoy por MSN que se encontró con una compañera de universidad en un carrete y que, en la búsqueda de terceros conocidos, aparecí yo en la conversación y que la respuesta de mi colega socióloga fue la misma de otros terceros conocidos con los que se ha encontrado: "aaaahhh.. Machiiiiiine. Su (mi) leyenda me precede.
Hace poco más de un mes, carreteando con mis amigos de la U, alguien, flaco, alto y de barba, se comió una caja de dulces traídos desde Japón para la ocasión. Cuando María preguntó quién se los había comido, bastó con que dijeran "Machine" para que el resto fuera excomulgado y yo condenado sin el debido proceso. El viernes pasado, otra amiga le advirtió a una compañera de trabajo que cuando yo llegará al carrete de inauguración de su depto la iba a jotear.
Es que todos tienen una imagen solidificada en su mente de mi. Cierta por lo demás, no lo negaré, pero que no me da espacio para cambiar. En el pasado rompi todo lo que se pude romper, me tomé todo lo que pille en una botella y dije casi todas las burradas que se me vinieron a la mente sin darme cuenta y sin importarme (en ese orden) quien estaba al rededor. Pero de ahi a que toda actitud jugosa, extruendosa, acida y descuadrada sea imputable a Machine y no pueda hacer para que no sea así, es otra cosa.
¿Dónde queda la opción de la rehabilitación? ¿dónde queda eso de que con el tiempo las personas cambian? Estudios indican que la gente se pone más conservadora con la edad. Bueno, esos estudios también se aplican a mi (revisen mis fotos de facebook y comparen). Mi nivel de jugo ha caído, ya no tengo tanto rock. Quizás lo otros siguen teniendo menos chispa que yo.
En fin, difícil será escribir aquí sin convertirme en Machine. Mi situación me recuerda el dilema de Kenshin Himura en su batalla contra Makoto Shishio. Tendré que recurir a mi maestro para aprender la amakakeru ryu no hirameki.
PD: En el próximo capítulo seguiré dando expliaciones de porque no cuento nada nuevo y realizaré más comparaciones noñas. Maténgase en nuestra sintonía, ya volvemos.
Otra desgracia de MCHN a la/s martes, mayo 19, 2009 6 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: batusai, kudai, Machine, machine y sus amigos, media noche
Hoy Transantiago cumple dos años y a diferencia del resto de febrero, hoy tuve más trabajo que en el resto del mes. Lo cierto es que desde enero que vengo haciéndole el quite al laburo. Aunque hoy trabajé más que ayer, me sobró algo de tiempo y lo dediqué a hacer dos cosas que no hacía hace tiempo. Youtube y Blogger. ¿Extraño que dos páginas web sean cosas que hacer? Para algunos, obvio, pero soy colorín, de lentes, veo The Bing Bang Theory y entiendo la mayoría de los chistes sobre física.
El viernes me dijeron "cuando te vi, dije "este weon debe ser ñoño". "y "tienes toda la razón" le dije. Creo que este es un tema que ya comenté acá. La idea original de mi visita por acá era otra. Es que me la pasé toda la tarde escuchando a Pearl Jam, Red Hot Chili Peppers y hasta algo de Evanescence y de la Linking Park Feat. Jay Z (numb/encore la re-lleva) y de ahi salté a blogger, revisar blogs al azar y recordé lo mucho que me gustaba hacer eso, lo mucho que me gustaba escribir cada 10 días y como de todo lo que me pasaba armaba un relato. incluso recordé como me obsecionaba (?) por obtener 400 visitas mensuales.
Echo de menos Blogger. No escribo porque no encuentro nada q
ue me den ganas de escribir: se me acabaron las historias viejas y no recuerdo muchas otras. Me puse a pololear entremedio (ya terminó) (Chucha, verdad que Machine no es del tipo de personas que pololea) y me puse fome, así que nuevas historias no han surgido. Tengo un par de borradores por ahi pero no los publico por temor/paja y además tengo más pega.
En Febrero el tiempo sobra y quisé poner en práctica la vieja táctica de la corriente de la conciencia. "Escribes como Bukowski y eso me gusta" me dijeron una vez y no terminó mal esa vez. Es una buena forma de escribir hasta que miras la hora y te das cuenta que le acabas de regalar dos minutos al Estado de Chile (y a todos uds mis queridos lectores chilenos, sus boletas son mi sueldo, pídanlas).
No puedo prometer(ME)(les) que volveré, pero ganas tengo. He pensado en varias opciones, pero creo que ya no solo será Machine Ways of Life y menos "La PUC y Yo" como dijo una comentarista alguna vez. Veremos lo que puedo hacer, total la coherencia y la constancia nunca ha sido lo mio.
PD: Finalmente les regale 10 minutos de mi tiempo, más lo que me tomará cargar esto, verificarlo y apagar el PC.
Otra desgracia de MCHN a la/s martes, febrero 10, 2009 7 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: blog, febrero
UPDATE: Me sumo a la Goggle Bomb de Huasonic y cambio el titulo de esta entrada de NO al cano digital, No a la SCD = Sociedad de Cobradores y Desinformadores
Les presento una nota escrita por un amigo en Facebook (hoy todo pasa en Facebook y mis blogs favoritos sufren) y que deseo compartir con mis 17 lectores diarios.
No al canon digital! No a la SCD!
Hoy una compañera de trabajo me envió un mensaje por Facebook, donde comparte su molestia por un acuerdo secreto entre el gobierno y la SCD para modificar la legislación sobre derechos de autor. Mi primera reacción fue de incredulidad, ya que la sola idea de un acuerdo de ese estilo me sonaba más a una cadena jugosa que a una noticia real.
Sin embargo, el mensaje estaba remitido por Cecilia, a quien claramente no imagino reenviando mensajes para recibir un cheque de Bill Gates, y considero por tanto una fuente seria. Eso hizo que le prestara atención al mensaje, lo leyera atentamente y mirara los links originales. En ese momento se me vino a la mente el caso de España, donde una organización llamada Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), que controla de manera monopólica los derechos de autor de manera similar a la SCD chilena, consiguió hace un tiempo una serie de regalías que penalizaban a ciertos medios de difusión con un impuesto, por servir eventualmente de nichos para la piratería. Me dije (en voz alta, y ante la mirada extrañada de mis compañer@s de oficina) "yo creía que ese tipo de estupideces no se importaban", pero como es tradición, me equivocaba.
Además de compartir la indignación de Cecilia por la forma en que se producen las leyes (cuestión que no debería ser sorpresa para nadie a estas alturas), me parece tremendamente grave que, entre varias otras aberraciones (como el fin del concepto de uso justo y el refuerzo legal a un monopolio de dudosa legitimidad con la consecuente persecusión a quienes intenten desarrollar cultura de manera libre), lo que resulta realmente impresentable es la posibilidad de gravar al acceso a internet con un impuesto que va derecho a los bolsillos de la SCD, por ser éste un medio posible para la piratería.
Quizás lo anterior tendría un poco de sentido (ni siquiera tanto) si es que ese impuesto liberara al medio para el intercambio de material protegido, vale decir, que pagar el canon liberara el derecho a acceder a material protegido por medio de internet, pero eso lógicamente no es así: se exige el pago de un impuesto porque eventualmente en ese medio podría realizarse una determinada actividad, pero en la práctica la actividad está prohibida. En suma, es como si el estado cobrara la entrada a un barrio rojo, pero dentro del barrio rojo la prostitución estuviese prohibida.
Sin embargo, a mi juicio lo absurdo de la situación no es eso, sino que se intente gravar a un medio que es por definición neutro, como cualquier otro. En un medio como Internet, una plaza, un colegio o un paseo peatonal se pueden eventualmente realizar actividades ilegales, pero es absurdo que la sociedad pague a una institución privada por dicha eventualidad, que sigue siendo igualmente ilegal.
Como planteó Pepe Lozano refiriéndose al canon digital en España, imponer un impuesto a un medio -en este caso Internet- es tan absurdo como poner un impuesto a tener orejas, ya que por medio de ellas podemos acceder a material ilegal.
Si medidas como estas ya serían absurdo con temas socialmente más complejos, como el tráfico de drogas, en el caso de la SCD sería realmente un chiste. Claramente no se trata de otra cosa que la protección legal de un grupo de presión que se ha negado a aceptar un nuevo contexto, y espera imponer mayores restricciones a la creación y difusión cultural para mantener intacto su modelo de negocios, heredado de los tiempos en que cabían 80 minutos en un soporte, y no se podía duplicar de manera casera, o donde teníamos que pagar precios prohibitivos para la mayoría de la población por un contenido calificado de cultural.
La protección de estas instituciones por parte del estado nos muestra que hay a quienes no les importa limitar el acceso a la cultura con tal de no adaptarse a los tiempos, y a quienes debe financiar precisamente la gente a la que se limita el acceso a los contenidos (y por tanto, quienes no la necesitan).
Algunos diran que hay que proteger a los artistas chilenos. Creo que este tipo de iniciativas e instituciones hacen un flaco favor a los artistas, al ponerlos del lado de una defensa corporativa en lugar de la difusión de su arte.
Otros dirán que la industria de la música está en crisis, y si no se la protege, puede terminar. Es la producción artística la que debemos proteger como sociedad, no a instituciones monopólicas y abusivas como la SCD. Si la industria musical está mal, QUE REVIENTE!!!
Aquí pueden ver los links de la noticia en FayerWayer, Huasonic, Liberación digital y Meneame.
Otra desgracia de MCHN a la/s jueves, octubre 09, 2008 5 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: canon digital, derechos autor, modelo economico chileno, SCD
Primero, se muere el presidente de la Cámara justo cuando lo va a ver la Presidenta y luego esto.
Otra desgracia de MCHN a la/s jueves, agosto 07, 2008 11 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: fin del mundo, productividad en horas de trabajo
Hace unas cuantas semanas me entrevistaron, no para la tele ni para un diario, sino para un estudio sobre universidad, pobres y problemas que viven los pobres. En la conversación me di cuenta que mi mayor problema fue el desarraigo y que para combatirlo traté de traerme un poco de Rancagua a Santiago, convirtiéndome al regionalismo y al consumo de la música más escuchada en la ciudad.
En mis tiempos de liceano lo que mandaba era el sound, eran los tiempos en que Rafaga cerraba el Festival de Viña, y durante los aniversarios del colegio te daban puntos si eras capaz de imitar sus coreografías. Para que hablar de las fiestas, opciones eran Red, Amerikan, Comanche, Tropikal, Potencia, Hechizo y Rafaga, y una variedad de grupos tipo 666, música tecno, en boga por el exitoso Extrajovenes y la Zapallito italiano. Debo reconocerlo aquí y ahora: Yo era chico tecno. Es que era joven e inocente. Bailaba toda la noche esos ruidos extraños y me movía tanto que parecía que me iba a desarmar. Aparentemente, parecía que así se debía bailar, pues gané un concurso un Día del alumno, aunque al final mi alianza no triunfó, ni me pesq
ué una mina.
Una vez en Stgo, luego de mirar la portada de Salario, Precio y Ganancia y asistir a una legendaria charla motivacional de la Jota, me bajó lo marxista y comencé a pensar que el tecno poco de música tenía, era sólo ruido, era alienante, no ayudaba a la revolución evitando que se creara conciencia de clase entre los jóvenes de la clase trabajadora, pues no denunciaba ninguna injusticia social a través de sus inexistentes letras. El Sound era música del pueblo latinoamericano, que relataba historias de la cotinideanidad de los estratos pobres, oprimidos por el yugo del perverso sistema neoliberal chileno, instalado por la dictadura y administrado a la perfección por la Concertación. Este razonamiento me llevó a escuchar la “Mañana de la Corazón” con Willy Sabor en Radio Corazón camino a la universidad en la 423, y a Leo Caprile en el “Cachandolas todas” de vuelta en la 424. También escuchaba en radio Nina a Dj Pinky con su programaba de música bailable entre 6 y 9 (hoy en la Corazón).
Con el tiempo y la sociología, me puse grave y me convertí en un fundamentalista del regionalismo, en barrabrava de O’Higgins y en un estudioso de la música sound. Logré identificar al menos 5 elementos que permitían distinguir una canción de un grupo argentino de uno chileno. En la carrera encontré a otros que valoraban la bailanta (nombre del Sound allende los Andes) ya sea porque compartían mi origen social o por un impulso postmodernista y postmaterialista, pero no me importaba, eran aliados, así como para Chile lo es Ecuador contra Perú, aun cuando pensemos que los primeros comparten por igual las características monicacas que atribuimos a los segundos. Aliados en las largas discusiones con otros postmodernistas y postmaterialistas que afirmaban que la música popular era Intillimani y la que se tocaba en Jane Fonda. Memorables e imperdonables se hicieron los viernes luego de clases y de la práctica tomando chela en el Fito y escuchando a Garras de Amor en el wurlitzer, el grupo chileno-argentino que revivió la cumbia en los sectores populares del país, recuperando el terreno que había perdido frente al Axe y otros ritmos provenientes de MEKANO y cuya labor ha continuado el grupo La Noche.
Posteriormente, moderé mis posiciones, me bajó el revisionismo, comencé a escuchar otras cosas y a pensar en las bondades de vivir en Santiago Centro y en las oportunidades que me abriría el trabajar en el gobierno central, aunque mi revisionismo nunca llegó a tanto como para jugar en un equi
po llamado “Yo también fui comunista”. De todas maneras, agregué mis mp3 de sound a mi reproductor de 512 MB comprado con mi primera tarjeta de crédito y escuchaba la Corazón cuando volvía cada día de trabajar en una universidad privada.
Fue en esta época cuando un viernes bajándome del bus en el mercado de Rancagua, vi un afiche que decía “Hechizo en disco Estocolmo, hoy viernes X de septiembre”. Siempre había querido ver al grupo originario de Ovalle, ellos sin duda son el gran grupo de la historia del sound chileno con canciones como "Romance ilegal", "Mi mejor canción de amor", el súper éxito "Me enamore de ti" y, la más popular fuera del círculo sound, "La Temporera". Me decidí y fui. Sabía que el grupo no tocaría al tiro, llegué a las 1 pues me dio paja seguir en la casa llamando gente que me acompañara. Mala decisión la hora de llegada, el local estaba casi vació y tuve que esperar 2 horas al interior de la disco más flayte de Rgua. Claro que esa vez el problema no fueron los flaytes sino el grupo de dueñas de casa cuarentonas que me acosaron mientras me tomaba tranquilo mi vodka tónica en la barra de la disco. Alternadamente, 3 señoras se me acercaban a pedirme que bailara con ellas. “No, señora, vine solo a escuchar a Hechizo”. Pero se me quedaban pegadas hablando (solas) conmigo. Una me comentó que seguía al grupo a todas partes, la otra habló de sus hijos y la tercera de los problemas que tenía con su marido. Estaba chato, por suerte un amigo de mi hermana trabajaba en la guardarropía y lo acompañé a todos lados esa noche, mientras reflexionaba a lo triste que era ser atractivo para las sobre 40 y no para las sub 23.
El show fue a toda raja, excelente, 45 minutos que incluyeron las mejores canciones del grupo que hicieron bailar a la treintena asistentes que llegaron ese día a la Estocolmo (que manera de perder plata el productor). Las dos lucas que pague rindieron mucho más que las 22 que pague para Robbie Williams. Incluso se rajaron con un cover inédito de “Hoja en blanco”, una canción que es un himno del sound. Yo finalmente acepté la invitación de otra mina, también señora, pero de tierno 35 años que llegó a hablar conmigo con una botella de Baileys en la mano. Ya con varios vasos en el cuerpo y luego del show me fui en busca del grupo y los encontré comiendo completos en la parte donde durante el día se vendían colaciones en esa misma disco (pa que cachen el nivel). Ahí me acerqué muy respetuosamente al vocalista y le dije:
- Loco, los sigo hace años (no especifiqué cuantos, pues más de uno ya cuenta como plural) y creo que son la raja…
- Gracias.
- … creo que son el mejor grupo sound de Chile. Antes a mi no me gustaba el sound pero uds son la zorra, weon weon.
- Bueno, a mi tampoco me gusta el sound.
- ¿Cómo es eso, si tu cantas sound?
Miró a un compañero de la banda que se reía- No poh flaco (en ese tiempo estaba flaco), ahí te equivocas. Yo no canto sound, canto tropical romántico.
Entre el copete y el terremoto que produjo en los fundamentos de mis conocimientos musicales que produjo esa declaración, me quedé callado y le pasé un papel para que lo firmara y me fui a casa pensando que si hubiera tenido una cámara podría haberme sacado una foto junto al grupo. El lunes me di cuenta que el papel donde tenía el autógrafo era mi pasaje en bus y por guardar el autógrafo llegue atrasado a la pega, ya que solo me percaté el mismo lunes en la mañana en el terminal de Tur Bus. El sábado siguiente me compré mi cámara fotográfica y una semana después me enteré que el vocalista anunció su retiro del grupo para iniciar su carrera como solista.
Aun escucho sound, de hecho lo hago hoy mientras escribo esto, sigue ayudándome a pensar, a relajarme y soluciona un poco mi nuevo desarraigo, el que me provoca vivir solo. A principios de año me enteré que el Koke, mi vecino desde hace 20 años, es el nuevo baterista de Garras de Amor, fue por eso que dejo de ir al Estadio a alentar desde la Trinchera Celeste. Bien por él, algún día le pediré entradas para algún show, ojala ya me haya perdonado por romperle su auto a control remoto de un pelotazo cuando teníamos 10 años y me vuelva a hablar.
Otra desgracia de MCHN a la/s lunes, junio 23, 2008 11 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: carrete, dueñas de casa, marx, milf, modelo economico chileno, musica, musica popular, musica sound, rancagua, rito de sociologia
Después de mucho meditarlo me atrevo a publicar. Es que mi blog está bajo seria amenaza por parte de una de sus lectoras. “Machine, estai muy fome. Te daré u
na oportunidad más, si no escribí alguna wea que me haga reir, no te leo mas” y no es que yo sea una persona particularmente religiosa, ni siquiera en el sentido latinoamericano, pero siempre le he temido a María y esas palabras me sonaron casi a sentencia de muerte. Decidí arriesgarme y escribir, pues al final creo que lo de María es un pataleo porque aun no escribo sobre ella… quizás no debería querer que cuente sus aventuras. Bueno, aquí les va otra historia sobre carretes en locales nuevos.
2. Club social: Por ahí del 2003 fui a un local que llevaba dos semanas funcionando por lo que pocos sabían de él. Por aquella época había pocos los lugares para carretear en Rancagua (aunque nunca parecen ser suficientes) por lo que decidimos aperrar pues las otras opciones estaban lejos o estaba fuera del alcance de nuestro presupuesto.
En la entrada nos recibieron dos tipos, uno gordo, viejo pelado y otro flaco, alto, de pelo largo y más joven que el viejo (obvio). La entrada de luca y media no nos dolió tanto como nos dolió ver lo pequeño de la cerveza que nos entregaron bajo el pseudónimo de cover. El local era una gran casa colonial de tres ambientes, con una mesa de pool, de taca-taca y una de piedra donde se podía jugar ajedrez.
Además de los dueños, sólo habían dos tipos más, uno de ellos muy raro, que afirmaba haber estudiado psicología y astrología en la capital, títulos que, reclamaba muy molesto, el ministerio de Educación no le reconoció. Más tarde nos analizó sólo guiado por las facciones de nuestros rostros. A ese lo bautizamos como el Místico.
Conversando con el dueño, nos enteramos del concepto detrás del negocio. Tal como su nombre lo indicaba, la idea era generar un club al cual quienes asistieran pudieran asociarse, obteniendo descuentos en el boliche, pero por sobre todo, pudieran unirse a una red que les daría acceso a todo tipo de recursos, formando algo así como los Medici Rancagua style pero mejor. Por un nanosegundo, sentí que estaba asistiendo a la fundación de algo como el Club de la Unión y que me pasaba de weon si no me hacía socio, sin embargo el viejo se veía chanta y parecía que el flaco de pelo largo se lo comía. Hicimos caso omiso a la invitación y nos fuimos del local, lamentando lo mal invertido que fue nuestro dinero y jurando no volver.
Pasaron los años y por el antojo de una amiga volvimos y las diferencias se notaron de entrada. Nadie nos recibió y ya no había que pagar. La decoración había cambiado bastante: el local era absolutamente negro, ya casi no quedaban muebles para ocupar, la gente tomaba de pie o simplemente en el suelo. En el interior lejos de encontrarnos con arquitectos, abogados e ingenieros nos topamos con una mezcla de metals y punks. Había un neonazi, pero era más tranquilo de Lassie amarrado, por lo cual los punkies los habían transformado en su MPG (material pal gueeo). En resumen, era lejos el peor lugar al que había entrado, pero para mis amigos de turno era el paraíso y si le sumamos que veíamos entonados desde otro local, una chela a bajo precio era suficiente motivo para quedarse. Yo omití el copete, quería irme lo más rápido posible y estar sobrio, me ayudaría.
En vista que iba a estar un rato ahí, decidí comenzar a explorar el lugar, Además de la nave central, existían una pieza oscura y un pasillo más oscuro. Entré a la pieza con las manos adelante tratando de no caerme, llegue hasta lo que creo que era la mitad. Sólo alcancé a descifrar el olor a pichi que emanaba del piso cuando de pronto entró una pareja que apasionadamente practicaba lo que en estos días se conoce como “sobajeo”, así que por respeto a ellos me fui, topándome en la salida con otra pareja que entraba a la habitación en actitud similar a la anterior.
No quise aventurarme por el pasillo y lo último que exploré fue el año del local. Saliendo de del sanitario me topé con un muchachito que con muy angustiado me preguntó:
- Aca. Es esta puerta.
- No, donde está el baño.
- Puta, este, el que está acá.
- Es que no entiendes
- Flaco, baño, acá, fuerte olor a pichi y caca, síguelo.
- ¡Es que no entiendes!… soy mujer.
- ¡Ah! Está al final del pasillo (mentira, lo mandé pa allá pa ver si volvía de ahí o no).
Volví con mis amigos quienes se habían encontrado con un tipo al que conocían de su población, habían sido vecinos desde niños, pero se había ido de su casa hacía un tiempo. Ellos lo conocían como “Poroto” pero ahí le decían Chiste, por “Chiste fome”. El muchacho trabajaba en el local a cambio de poder dormir ahí, ciertamente el weon salía pa atrás en ese intercambio. Al decidí invertir en un colectivo e irme no sin antes jurar no volver a ese lugar.
Con el tiempo, el local cerró. Al dueño gordo y viejo cada cierto tiempo se lo veía repartiendo volantes de nuevos negocios que emprendía: locales de carrete, de colación hasta uno de esos “Todo a mil”. El de pelo largo y alto se compró un Café con piernas, que en Rancagua son mezcla de topless, boîte y prostíbulo. Una vez entré a su local y una de las niñas me mostró una foto que tenía en su celular del tipo con un vestido rojo. Quizás el gordito no se lo comían después de todo.
Al Místico me lo seguí topando por todos lados, incluso en Santiago, llegué a pensar que me perseguía o que era un alma en pena buscando mi ayuda. Finalmente se convirtió en un habitué del centro de Rancagua, siempre se ve leyendo el tarot en el paseo Independencia mientras el Chiste fome fue asesinado en la Alameda sin aun encontrarse a su victimario.
En suma, el Club Social es la encarnación de la ley de Murphy “todo lo que puede salir mal, saldrá peor” y en términos sociológicos puedo decir que falló el acoplamiento estructural. Simplemente fue una obra bien intensionada, pero como bien dice don Carlos Larraín el infierno está empedrado con buenas intensiones.
Otra desgracia de MCHN a la/s miércoles, abril 23, 2008 13 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: carrete, cerveza, lesbianismo, locales, primera vez, rancagua
Uno de los primeros días del año un amigo me llamó para carretear, me dijo que estaba en un local nuevo. Caminando hacia el lugar, me pregunté qué tipo de lugar sería.
Las referencias eran escasas y no eran garantía de éxito, lease desenfreno y dilapidación (aunque esa palabra no
exista según un diccionario que vale callampa): música en vivo, karaoke, "se ve buena onda", chela barata y "atendido por su propio dueño". Caminando hacía el local recordé mis primeras veces en lugares nuevos.
1. El Coquimbano (2005): A JP, un coquimbano transplantado a Santiago (vaya coincidencia), le llamó la atención el ambiente Kitch del lugar, desde la decoración a la música que tocaban. Le explicamos que, con excepción del regeton y el axe, la ciudad se quedó pegada en los años 90, por eso en los pubs de la ciudad se podía escuchar a Magneto o a Fey, además, de temas de los primeros años de Thalia y Paulina Rubio, pero sólo de los primeros años. Más tarde, otro amigo se nos unió y nos contó que el local en cuestión se estaba reinaugurando, que antes se llamaba "El Chorrillano" y que lo cerraron porque hubo muchas peleas y que resultado de ellas, 3 tipos murieron en un año.
Está historia se vio reforzada por las conversaciones que tuve más tarde esa noche con algunos de los asistentes. Varios de ellos habían estado un tiempo a la sombra en la cárcel de Rancagua y otros en Colina I y me mostraron quienes de los que estaban en el lugar pertenecían al gremio y a que se dedicaban. Por suerte, esa noche me topé con un ex compañero de básica que no creció lo suficiente para ser oficial de ejercito pero si para ser gendarme. Él las ofició de traductor para que yo pudiera entender algo del coa que empleaban los nenucos, ya que así no más, me sonaba a guaraní.
Lo que más recuerdo fue un momento donde el más bajo pero a aparentemente el más peligroso (ninguno le tiro ni una sola broma en toda la noche) comenzó a hablar
de su paso por Colina. Dijo: …
No puedo recordar exactamente lo que dijo, de hecho no sé si puedo traducir correctamente el ruido que salió de su boca, pero fue algo así como.
“Los santiaguinos son terrible ‘e pollos, se creen bakanes y andan puro robando abuelitas. Cuando llegue allá creían que me iban a comer, pero (imaginar Pato Yañez) todos pasaron por acá.”
Ese es lejos el mejor uso del gesto técnico del Pato Yáñez –el insulto hecho carne- que he visto.
Más tarde, uno de los muchachos con los que estábamos hablando en un momento me miro y me dijo “voy a ir a hacer mujer a esa mina con la que no se la pudo”, refiriéndose a una mina con la que había bailado. A la hora volvió cabisbajo y teniendo que soportar las bromas de sus amigos, luego de afirmar que no pasó nada con la mina porque esta era lesbiana.
Luego de ese día, nunca más vi ese local lleno y sólo duró unos 6 meses más con ese nombre pues, en septiembre reinauguraron por tercera vez, con nuevo nombre, el que ni he intentado aprender, pues me imagino que lo cambiaran de nuevo.
Otra desgracia de MCHN a la/s martes, abril 08, 2008 14 Perdieron su tiempo y lo agradecen Vease: carrete, karaoke, primera vez, pub, rancagua