martes, enero 22, 2008

El día que conocí a Carlos Caszely

Este fin de semana me quedé en Santiago (cómo lo hago fin de semana por medio) y cómo la última vez que lo hice me aburrí a mares, decidí programar mi fin de semana. Dentro de las actividades a realizar, dejé un espacio para ir a conocer Melipilla y a ver un partido de fútbol, el de las Rojilais.

¿El partido? Nada de otro mundo.
Estando en el estadio y viendo toda la gente que fue y como apoyaban, recordé que cuando yo era sub-17 generé una consigna que decía mas o menos así:
mina buena pa la pelota y lesbiana son sinónimos.
Es que cuando era un adolescente comenzó la moda de ser gay, o al menos eso pensaba yo, que era una moda y se les iba a pasar. En ese contexto, conocí a tres minas buenas para la pelota, de las cuales dos resultaron ser lesbianas. Tomándolas como muestra, podía generar un estimador de la prevalencia del lesbianismo en la población de mujeres que juegan fútbol. Este estimador arrojaba como resultado que un 66% de ellas adherían a ese estilo de vida alternativo.

Luego en la universidad, asumí que el ser gay era una opción tan válida como cualquier otra y que las mujeres que jugaban fútbol no tenían porque ser lesbianas. A este cambio de opinión ayudaron las muchas muchas niñas rubias y/o guapas que participan en el curso de Fútbol femenino que se impartía en la PUC y por sobre todo un par de compañeras que eran secas jugando fútbol, ambas hetero y ambas ricas, aunque una mucho más rica que la otra. Si las sumaba a las anteriores y hacía los cálculos de nuevo, el 40% de las mujeres futbolistas son lesbianas. Sin duda, un alto porcentaje, que si lo llevábamos a las 11 titulares de ese día, daba para pensar que no menos de 4 jugadoras deberían serlo.

Estaba pensando eso, cuando caí en cuenta de que las Rojilais deben haber crecido jugando contra quienes les decían que el fútbol era para hombres, que se veía feo, que era muy brusco y que era de lesbianas, prejuicio que después de todo, es extremo. Recordé lo que había leído sobre ellas, de como a sus mamás no les gustaba que jugaran, de como sus papás les decían que no perdieran su feminidad o de como tenían que jugar con hombres porque no había suficientes mujeres para formar un equipo. Me imaginé que debía ser extraño para todas, incluso para las de Santiago Oriente que suelen jugar en sus colegios, jugar ante tanta gente, que les pidieran autógrafos, que se les declararan en los entrenamientos. Quizás compartir con otras niñas en una selección nacional era una especie de desquite, revancha y validación, frente a lo que asumo, deben haber vivido con anterioridad.

En ese momento termino nuestro himno patrio y vi pasar a mi lado a Carlos Caszely y deje de pensar en weas.

A continuación, una lista de cosas que llamaron mi atención ese día
1. Lo lejos que está Melipilla (y lo caro del pasaje en bus).
2. A la tribuna que le da el sol, le llaman galeria, y a la tribuna que le da la sombra, le llaman tribuna... y la gente se caga por los $500 de diferencia.
3. Lo bajo que es Carlos Cazsely.
4. La singular mezcla entre pelolais y flaytes que habían en la tribuna, la gran mayoría familiares de las jugadoras.
5. En la misma línea de lo anterior, la ausencia de pokemones. Aparentemente las pokemonas no juegan a la pelota.
6. Un viejo que gritó durante todo el partido instrucciones a las rojilais: "ábrala la cancha, número 5", "número 15 no suba tanto", "sáquela del fondo", "aprete, aprete". Parecía comercial de Cristal.
7. El mismo viejo gitándole al entrenador en el entretiempo "profe, saque a la centerjorguar"
8. Sólo tuvieron que pasar 25 minutos para que alguien gritara "negra culia" y otros 10 minutos más para que alguien hiciera una comparación entre nuestras hermanas colombianas y alguna especie de primate selvático.
9. Para el público femenino, al igual que para el masculino, una gambeta hacia atrás y a 50 metros del arco, con la cual un jugador se saca dos rivales para luego darsela al central, es mucho más aplaudible que un pase de con ventaja a la entrada del area.
10. La cantidad de púberes, con sus hormonas a full, le gritaban su amor a Gipsy, Sofía, Coté, Katherine y Nicole.
11. La hermana de 22 años de la número 11 de la selección chilena.

jueves, enero 10, 2008

Por un gol o el fútbol y yo

Hace un buen tiempo venía pensando escribir sobre fútbol pues es lejos el tema que más ocupa mi agenda diaria. Estoy subscrito a varios blogs sobre el tema, converso de ello todos los días al almuerzo y realizo analogías futboleras en casi todas mis reuniones de trabajo (la llegada de Vidal me hace sentir menos solitario en mi estilo).
El problema radicaba en lo siguiente. Nunca juego fútbol. De hecho, nunca fui bueno jugando fútbol. Mis grandes hazañas en el deporte rey se limitan a ganar la Copa de Inglaterra con el Yoevil, un equipo de tercera división en el FIFA07 y creo que si voy a hablar algún deporte debo hacerlo desde lo vivencial para no caer en un triste relato sobre la filosofía de un juego... o quizás si.
Mi oficina le ha declarado la guerra (simbólica) a otro departamento de la "secretaría" la cual sólo puede terminar (dado que es simbólica) en una cancha de baby-fútbol. Cuándo me preguntaron si quería jugar, lo pensé dos veces, no juego baby hace mucho tiempo, desde la universidad y si no fuera porque hace unos pocos días jugué una "pichanga" en la calle con unos amigos lo que abrió mi apetito "jurgolero" y que si decía que no, no se podía armar un equipo, dije sí.
El "sí" ese me puso a recordar mis grandes momentos en el fútbol:
Mi participación en el campeonato de sociología como parte de Error Menstrual, el motivo por el cual entre a ese equipo (pegarle una plancha a la "altura de la medallita" a Guille Montt) y el fraudulento sorteo que llevó a que nuestro equipo y el de "ellos" quedaran en el mismo grupo. Además, recordé el tercer lugar en el campeonato de bachillerato junto a mis amigos del Tropikal team, aunque debo reconocer que nunca jugué y que la medalla me la dieron en agradeciemiento por ir a "hacerles el aguante" todos los partidos y porque habían 8 y los chiquillos eran solo 7.
De ahí me fui más atrás, al liceo y como me pasé tres meses jugando casi todos los días y tratando de hacer un gol a pesar del empeño de mi compañero Quique que siempre se los pasaba a todos y me dejaba solo, pero de todas maneras me perdía el gol. Hasta que anoté uno y no pude para de hacerlos, al menos por un par de semanas.
Hasta que en mi memoria llegué a mi más tierna infancia, a mi educación básica. Cuando estaba en quinto básico dejo de hacernos clases de educación física nuestra profesora jefa y nos comenzó a hacer un profesor de la especialidad, el Profe Horta. Hacia el final de su primera clase, nos dijo "formen dos equipos porque van a jugar fútbol".
Los grupos se formaron por afinidad y para cuando terminó la clase y el partido, el resultado era una abultada derrota de mi equipo. misma situación, mismos equipos, mismo resultado. El resultado fue el mismo todos las clases de educación física de cuarto, quinto y sexto año básico. Tres años de larga agonía de derrotas, amplias y otras estrechas, algunas hasta con polémicas, las que por lo general se resolvieron a combos en el parque que se ubicaba frente al colegio. De vez en cuando se producía una tregua entre nosotros. Los del otro curso nos desafiaban y formábamos un combinado de los dos equipo, con clara predominancia del equipo que ganaba siempre, pero los apoyábamos, eran nuestra selección.
La razón de tanto infortunio futbolístico resultaron ser los integrantes de los grupos. Es que el pasar del tiempo mostró que ya en quinto año operaba la selección natural. Los del otro equipo resultaron ser los winners, de carácter fuerte y que se movían a las minas con y sin botella. El otro, el mio, el de los ñoños, tímidos y a los que nunca invitaron a jugar a la botella y poco éxito tenían sin ella.
El status quo se mantuvo hasta principios del séptimo año cuando, una mañana de marzo, logramos mantener el 0 en nuestra portería hasta el final del partido, lo que sumado al golazo de volea con zurda del "gato" Rodríguez" tras fenomenal pase de 15 metros del "guatón" Moya, nos permitió romper la historia y me entregó la más grande alegría de mi vida dentro de un rectángulo de pasto y tierra.
La historia cambio desde ese día. Comenzamos a alternar victorias con derrotas (la ley de "ultimo gol gana" evitaba empates) y a negociar el traspaso de jugadores luego de cada partido que jugábamos los viernes después de clases, lo que llevó a que los viejos equipos terminaran sólo como un recuerdo lejano. Yo abandoné mi puesto en el mediocampo de contención para jugar en el centro de la defensa, teniendo como lema "de aquí no pasa ni el jugador ni la pelota". De hecho hasta la relación entre nosotros cambio, nos molestábamos menos, compartíamos más y a las fiestas nos invitaban a todos.
Es que aquel día, en el cuasi potrero que osaban llamaban "Complejo deportivo colegio Santa María", ganamos algo más que un partido, ganamos respeto, que en definitiva es lo que yace detrás del fútbol.

BONUS TRACK... AQUI

lunes, enero 07, 2008

La nueva campaña de ADIDAS

La marca de ropa deportiva alemana ADIDAS anunció que, en los próximos días, lanzará una nueva campaña publicitaria que tendrá como rostros a las dos principales figuras del fútbol nacional. Nuestro medio tuvo acceso en exclusiva a la campaña y estamos en posición de develar quienes aparecerán en los afiches y spots publicitarios que se difundirán hasta el 2010.

VIDAL + 10



















y para el segundo tiempo...
VIDAL + 21













Impossible its nothing (???)

miércoles, diciembre 26, 2007

Momento PUC o como la Católica es otro país parte II (ambas dos)

Dos jueves atrás, corría por la Alameda en dirección al paseo Bulnes para llegar a un almuerzo al que iba 15 minutos atrasado cuando escuché a alguien decir "Buena Machine". Inmediatamente frené a mitad de la calzada sur de la Alameda para darme cuenta de que quien había pronunciado “mi nombre código” era el bueno de Cozano. Alvaro Cozano era miembro de los “Confites”, una extraña asociación nacida a la sombra del taca-taca de Bachillerato y bajo la protección de Don Manuel, alias "Viejo pillo", con los cuales pasé la mayoría del tiempo durante mis dos primeros años en la U.

Hablamos de nuestra trabajos, de nuestras vidas pero todo en un ambiente protocolar, porque, aunque me caía bien, nunca hablé mucho con él. Lo más rescatable y notable del encuentro fue enterarme que Jefe es su jefe.

Caminando al restorant recordé una buena historia sobre Cozano que permitía retratar al gigante de las mechas de clavo.


Un día, el bueno de Cozano decidió hacer uso de las múltiples opciones que brindaba nuestra alma materpara nuestro esparcimiento educativo y tomo el curso de Rugby I (nunca supe porque llevaba número sino no había Rugby II). Dada su contextua física (un metro y 75 cms, de contextura gruesa, tirando para maseteado) la elección no parecía tan extraña. Su figura era más bien rectangular e imponía el respeto que imaginaba había que trasmitir en una cancha de rugby. De hecho, nunca se caracterizó por ser alguien sutil (su primer apodo fue "Hulk"). El día antes de la primera clase le pregunté.

-¿Alguna vez has jugado?.

-Sí, en el Liceo de Aplicación teníamos Rugby I, II y III.

-¿Alguna vez has visto un partido siquiera?

- No weon, ni siquiera sé cuantos son por la'o.

Un par de semanas después apareció comentando su experiencia con el Rugby. En la primera clase, el profesor los separó en equipos y les dijo "tu serás 3". A Cozano le brillaron los ojos, era algo, era "3". Luego tuvo que preguntarle a un compañero lo que significaba ser "3" y ahí entendió que nunca iba a meter un gol. Al final de esa clase supo que el gol en realidad se llama goal y valía 3 puntos, pero que el objetivo final del juego es conseguir un Try, que anotaba con las manos y valía 5 puntos, después del cual, puedes patear un goal, pero que, esta vez, sólo vale 2 puntos.

Las siguientes clases repasaron un poco de técnicas y tácticas básicas del juego, las cuales ya formaban parte del acervo de conocimientos de sus compañeros. Hasta que llegó el momento de jugar un pequeño partido. Por más que trató de recordar todo lo que le enseñaron, siempre estuvo perdido y le reclamaron que no se moviera del centro, que cuidara su sector y que hiciera caso a las instrucciones del arbitro en el scrum.

Así se pasó su primer partido, dando jugo y siendo golpeado cuando se encontraba en la mitad del juego. Se prometió a si mismo que el segundo partido, la historia sería distinta. Sin embargo, no lo fue. Dio jugo y lo retaron durante todo el partido. Su frustración fue creciendo a medida que avanzaban los minutos hasta que ya cerca del final del primer tiempo, el equipo rival robó el balón y abriendo la cancha con los wings comenzaron un rápido contragolpe que pilló a Cozano fuera de su posición (pajareando) en el fondo de la cancha.

Le gritaron "¡Tacklealo!" e hizo caso. Corrió hacía el jugador rival lo más rápido que pudo y lanzó sobre su contrincante la masa enorme y compacta que el llamaba cuerpo y lo golpeó tan fuerte como pudo.

El rival en cuestión voló casi un metro y cayó en el pasto mientras los restantes 28 jugadores exclamaban "uuuuuuuuuhhhhh!!!

Cozano también cayó con la fuerza del impacto y al escuchar la exclamación de sus compañeros de deportivo, se levantó y rápidamente se preparó para la batalla, porque -según él- "no se le entra en mala a alguien sin que este busque mocha".

Se urgió aun más cuando la victima se levanto y se acercó a él, permitiéndole dimensionar el tamaño del tipo. Una mezcla entre Chris Farley y Owen Wilson de alrededor de un metro 80. Cuando esa extraña mezcla de rugbista y surfista terminó de cubrir la distancia que lo separaba de Cozano, este ya estaba listo para agarrarse a combos.

-¿Cuánto pesa, socio?

<¿qué wea quiere este weon?> pensó Cozano.

- 77 kilos.

-Buena, Socio. Pesa 8 kilos menos que yo y me paró en seco.

Cozano no lo podía creer.

-Qué juego más weon este que le enseñan a los cuicos. Hací mierda a un weon y el weon te felicita.

Yo me cagué de la risa. La cara de molestía de Cozano era notable y ciertamente compartía su juicio respecto al tema. El rugby es divertido de ver pero no me agradaría jugarlo. Es cuestion de ver como terminan todos con las orejas de coliflor de tanto agarre que se dan. A él no le pareció tan mal, de hecho lo encontró bakan, después de todo estamos hablando del homre que formó un pequeño club de la pelea al interior de los confites.

Desafortunadamente, la carrera de rugbista de Cozano duró sólo unas 5 semanas, pues al tratar de repetir su hazaña se dislocó el hombro y tuvo que abandonar el curso. Después de eso, se dedicó a tomar el curso de pesas, a aumentar su masa muscular y con ello su tamaño.

Cada vez le decían menos Hulk aunque cada vez se parecía más a él.

jueves, diciembre 20, 2007

Sobre fiestas de fin de año o cómo Sergio y yo invertimos nuestro tiempo de trabajo

Aunque cada vez tengo más trabajo aun logro perder algo de tiempo chateando con Sergio. Hoy el tema fueron las fiestas de fin de años y los gustos culinarios de algunas personas.

Yo: hoy tenemos la celebracion de fin de año de la pega

la completada bailable
16:50 Sergio: la wea c3
dale nomas
Yo: si
la idea fue mia
mi idea se impuso a la de comer sushi tan solo por ser "distinta"
16:51 Sergio: excelente
sushi
los weones
ahora cualquier weon come sushi no es sofisticado hacerlo
16:52 la gente que come sushi o propone sushi lo hace por aparentar sofisticacion
Yo: jajajaja
aqui son sofisticados de adeveras
son todos como dominguarra
Sergio: te creo si comieran fetos cocidos eso si es sofisticado
pero sushi, hasta la vieja de la esquina come a veces cuando le dan "la quincena"
16:53 ahi tenis lo flaite de la situación
por eso
comer completos y bailar cumbia es más auténtico porque no tienes necesidad de hacerlo, podrías comer algo más cool pero no
16:54 comer sushi es una tentación burguesa arribista
aaah tipico de la wea
"comamos sushi" que wea más siútica
16:55 como decir "yo suelo comer sushi y me gusta ustedes no?
es como "doy por sentado que todos son proclives al sushi"
"tipico que cuando chico te llevan a disney"
16:56 Yo: jajajaja
gran comentario sobre el tema
Sergio: postealo

Como siempre, Sergio nos regala una poca de su sabiduría curicana.

viernes, diciembre 14, 2007

Las mejores peliculas de la Historia

En orden.

ROCKY. "Porque no es una pelicula deportiva, es un pelicula social" Mi jefa.



El Padrino. "Porque es la zorra" Yo.



Zoolander "Porque es la mejor colaboración entre Owen Wilson y Ben Stiler y redifinió el significadfo d ela canción Wake me up... na... sigue siendo una canción gay" Yo.



El día de la Marmota "Porque no puedes dejar de verla" Yo.



Kiltro. "Porque es la mejor pelicula Chilena de la historia" Hermes.



Quedaron fuera por no encontrar nada decente en mi busqueda 10 minutos en youtube pero están en la lista.

Duro de Matar. "Porque es la mejor pelicula navideña de la historia" Hermes.
Loco por Mary. "Porque es la mejor comedia de la Historia" Yo.
Forrest Gump. "Porque es una pelicula de crítica social a pesar de lo que pueda opinar Domingo" Yo.
El campeon. "Porque todos los hombres lloran con ella" Todos.

jueves, diciembre 06, 2007

Una mierda de persona III parte o Sin ánimos de ofender a nadie, ni entonces ni ahora IV

El sábado fui a una fiesta en Seahaven, el pueblo de The Truman Show. En realidad no, la fiestafue en Puente Alto aunque la estética era la misma y se lo hicimos saber al dueño de casa... más bien al hijo del dueño de casa que fue quien nos invitó.

¿El Carrete? Perfecto. Mi tipo de carrete. Harta comida, mucho copete, gente cantando, gente haciendo discursos, y lo mejor de todo es que no terminé intoxicado por la mayonesa en mal estado. Esto significó que mi viaje a Rancagua no tuve que hacerlo con "el culo a dos manos", como alguna vez si lo sucedió (igual me cagaste con el nombre del perro).
Lo particular de este carrete y lo que me llevó a comentarlo en este blog, fue el momento cuando Alexis (el festejado) me presentó a su madre:
-Mamá. Él es Oscar... Machine.
-Ooh!!! Tu no me conoces pero yo he escuchado hablar de ti.
-Mmmm -pensé un rato- ¿en serio?
-Sí. Es que mientras llegaba más gente me puse a contar algunas historias tuyas- dijo Alexis.
-¿Qué les contaste?
-La historia de Yasna Provoste... lo que pasó en la casa de los chiquillos. (lease Rucio y Rucia)

El tema es que la reacción de la mamá de Alexis se repitió en una que otra persona más durante la fiesta, lo cual me llevó a recordar que fue lo que dije o hice en esa fiesta como para que al contar eso la gente se sorprendiera al conocerme. Basicamente fueron tres cosas las que contaré en orden cronológico.
Ningunié el regalo del jefe de los chiquillos: "¿qué wea es esto?... Ah ya sé. Es el "abortion two thounsand". Mira esta es la parte que va para adentro y con esto haces fuerza". Todo esto delante del jefe de mis amigos, un sociólogo famosillo. El aparato en si, resultó ser un sacacorcho ultra moderno, que creo yo, puede eventualmente servir para hacer abortos, pero que sin embargo, no es su funcion ni primaria ni original.
2º Molesté (sin querer, aunque todas estas cosas son sin querer) a una amiga de la Rucia: Le comenté a Alexis: "Claro, Alejandro sacó sólo 720 puntos en la PAA y ¿para que le alcanzó? Para entrar como 200 a bachillerato... a bachillerato!... yo saqué 750 y por lo menos entré 30... y además es negro". El problema fue que cuando me levanté a buscar más copete, Alexis escuchó a la niña que estaba sentada al lado mio comentar: "¿y que queda para uno que sacó 650 no más?".
3º Ofendí a Yasna Provoste: "Este gobierno pretende llevarnos al desarrollo con Yasna Provoste de ministra de Educación... con Yasna Provoste poh weon!!! si es chica y negra, loco... chica y negra, osea... a ver tu, Max ¿creí que podamos superar la brecha entre la educación publica y privada con una mina a la que dicen Yasnagol... y que además es chica y negra? Todo esto delante dos señoras de baja estatura y de piel morena y oscura que resultaron ser parejas de los jefes de mis amigos, quienes me miraban con cara de "di que es broma weon, te callas y te vas para adentro"

Recapitulando estos episodios, inferí dos intencionalidades en el actuar de Alexis previo a mi llegada. Por un lado, entretener a sus invitados con las historias de un amigo un poco jugoso que, cuando se cura, tiene poco filtro para procesar si lo que dice puede molestar a alguien que no entienda su humor, y por otra parte, ponerse el parche antes de la herida en caso de que volviese a hacer o decir alguna barbaridad. Así, podría evitar el tener que pasar por el incomodo momento de explicarle a sus familiares y amigos, que el colorín jugoso tiene un sentido del humor irónico, que no pretende ofender a nadie y que no se preocupen que no lo va a invitar de nuevo.

Así que esa noche, cada vez que alguien me dijo "¿Así que tu eres Machine?", yo respondí "Sí, y todo lo que le contaron de mi, es verdad".

Sus historias sobre desubicaciones, sus historias sobre gente que habla fuerte o sus historias sobre mi persona desubicandose y/o hablando fuerte, puede agregarlas en los comentarios... Comenté es gratis y no produce daños significativos a su salud en el corto plazo.

jueves, noviembre 22, 2007

Gitanas v/s Antropólogas o cómo esta entrada la publiqué sin querer

Comparto oficina con dos sociólogos, ambos egresados de la U de Chile, y aunque tienen cierta diferencia de edad entre ellos, ambos coinciden en que:
1. Sus compañeras no eran particularmente guapas.
2. Las más guapas del campus eran las antropólogas, lejos. Aseguran que eran guapas y con onda. De hecho uno de ellos vive en pecado, perdon, convive con una de ellas.

Ahí me acordé de que yo tengo una amiga antropóloga que no veía hace un par de meses y aproveché uno de mis días de descanso de esta semana para invitarla a comer. Ella aceptó y sugirió comida peruana.

Luego de almorzar nos fuimos a dar jugo al mall... pensamos que cuando estabamos en el liceo no la llevaba entre los escolares de la epoca de la manera como sí la lleva ahora, nos dimos cuenta de lo viejo que estabamos comparados con los adolescentes de 15 y 16 años que pululaban por ahí. Comenzamos a hablar, desde el punto de vista de un par de profesionales de las ciencias sociales, sobre fenomenos como el "piteate un harry" y el "wena naty" y nos volvimos a dar cuenta de que estabamos viejos porque estabamos hablando seriamente de temas de los cuales nos hubieramos cagado de la risa en el liceo.

Ahí ella cambió de tema. Me recordó que cuando ibamos camino al mall nos cruzamos con un grupo de gitanas y me comentó que cada vez que veía un grupo de gitanas le bajaba la tentación de acercarse a una y decirle en voz alta "mijita, que rico fue acostarme contigo anoche, hacerla mía".

Me quede mirandola con sorpresa... se que ha tenido problemas con los hombres ultimamente pero me sorprendía que hubiera tomado la drástica decisión de optar por un estilo de vida alternativo, así sin previo aviso. Sin embargo, ahí me aclaro que ese era su instinto suicida hablando pues, agrego en su calidad de antropóloga, entre las culturas antiguas (como la gitana) el lesbianismo era un tabu y era fuertemente castigado, por lo que su intensión era hacer una maldad acusando a una gitana de lesbiana. Claro también agregó que la más probable reacción de las gitanas serían apedrearlas a ella y a la gitana difamada, por lo que si alguna vez me llegaba la noticia de que había fallecido producto de un ataque de gitanas furiosas era porque no pudo aguntarse y le hizo algo más que una insinuación lesbica a una gitana.

Yo a ella la respeto mucho y la considero bastante inteligente, pero creo que cualquier opción profesional que genere en ti ese tipo de instintos es delesnable, por decir lo menos. A eso hay que agregarle que los antropologos son neo-hippies ultra revolucionarios que no comprenden mi muy importante (y a la vez intrascente) trabajo en el gobierno.
De todas maneras creo que es un buen tip para librarse de las gitanas que a veces pueden ser bastante molestas, pero dada la posible reacción de las niñas tendría que ocuparse bajo la modalidad rin-raja.

Si quiere dejar su historia con las gitanas puede hacerlo, si quiere dejar su historia con las antropologas también, de todas maneras y contra cualquier contatación realizada ese día en Rancagua, creo que las segundas son mucho más interesantes que las primeras.

jueves, noviembre 15, 2007

La persona más rara que conozco o cómo al final todo hace referencia al poto y al pico

Estoy decidido. Quiero evitar que me atrape la perversa dinámica de los Teletrak, los cafe con pierna y las maquinitas de juego (ubicadas estás últimas peligrosamente cerca de mi pega y de mi depto) por lo que he decidido actualizar el blog al menos una vez por semana, razón por la cual ocupo google docs para escribir acerca de Mauro.

Espero que si alguna vez lees esto, no te enojes. Aunque creo que con lo que voy a decir a continuación no existe posibilidad de que no lo hagas.

Mauro es lejos la persona más extraña que he conocido.

Un poco de background antes. Mauro nació cerca de Rancagua y lo conocí mientras estaba yo estaba en Bachillerato en la Cato (lo siento Ale, sigo con el complejo). Hincha de fanatico de "las zorras del desierto", fasho, anticuico, experto ping-ponista. Fisicamente, es un tipo de uno 75, de contextura "promedio"... eso en invierno, aunque Mauro vestía siempre lo mismo en invierno y en verano... y cuando digo lo mismo, es lo mismo: Pantalon de buzo azul, zapatillas blancas, dos poleras, una camisa cuadriculada de franela (a los Kurt Cobain), un poleron con capucha azul con gris y una parca azul tipo colegial. Usaba todo esto junto y en ese orden, y no se sacaba nada de eso entre abril y principios de noviembre... era impresionante verlo jugar ping pong con toda esa ropa encima. Lo que no era agradable era el olor que emanaba cuando se sacaba algo.
Ese weon no se bañaba... o sea se bañaba casi nunca. Una vez me confesó que llevaba 18 dìas sin bañarse... 18 weon!!! a mi me daba paja y no me bañaba en una semana... él llevaba casi 3... y acto seguido me dice que antes habia pasado aun más tiempo sin bañarse. En fin... cuando llegaba el verano y terminaba jugando pingpon en sus dos poleras no más, nos dabamos cuenta de Mauro era un tipo muy delgado, casi desnutrido.
Hay muchas otra cosas que contar de Mauro, de hecho la descripciòn física que realicé de él, es somera y quedaron varias cosas afuera, pero no quiero desviarme de la confesiòn más freak que me hizo.
Un día caminaba hacia El Playero para almorzar junto a Escolar y Mauro cuando en nuestra conversaón surgió el tema de la higiene de los baños y de cual era el mejor baño del campus (elevado el tema como veran) cuando Mauro comenta:

"yo nunca me siento en la taza".
"yo tampoco" dijimos con Escolar.
"pero es que yo nunca me siento en la taza, en ninguna"
...
"o sea... ¿ni en tu casa?"
"si, ni en mi casa"
...
...
"¿por qué weon?"
"porque ahí estàn todos los microbios e infecciones posiles"
"ya està bien, pero pero me imagino que tu mamá limpia el baño"
"pero igual, los baños de aca los limpian y no confío en que queden bien"
"PERO POR ULTIMO SE TRATA DEL CULO TU FAMILIA"
Ahi Sebas... perdon Escolar, no aguanto más y se recago de la risa, mientras Mauro continuaba repitiendo que la taza de baño de su casa era una fuente de infecciones como cualquier otra.

Yo tan sólo con esa declaraciòn supe que no iba a poder olvidarme de él jamás, pero lo que sucedió unos minutos después, en el almuerzo hizo que la historia fuera aun mejor.
Terminabamos de comernos el menú del día (mechada con arroz, nunca lo olvidaré), mientras conversabamos de cualquier otro tema que no fuera el de los baños, Mauro tomó su plato y comienzó a pasarle la lengua frente a nuestros asombrados rostros. Nunca había visto semejante espectaculo. Al terminar le pregunto:

"¿Por qué hiciste eso?"
"¿por qué no?"
"weon, le pasaste la lengua al plato... no vives en Somalía pa tener tanta hambre"
"Es mi plato, es mi comida, yo pague por ella, por qué no puedo comermela toda?"
"Puta, es antihigienico"
"¡¿Cómo va a ser antihigienico?!"
"Weon, perfectamente podrían pasarle esos platos a los perros que andan dando vuelta por acá pa que los langüetiaran en vez de lavarlos, además es cuestión de ver como es la cocina de esta wea."
"Tay loco, le estás poniendo mucho."
"Me lo dice el weon que no se sienta en la taza del baño de su casa porque la encuetra cochina... pa mi que a vo' te cagaron weon. Ese es tu problema...saco 'e huea."
Escolar se recaga dela risa, de nuevo.

Existen historias dignas de contar antes y después de ese episodio como su primer romance universitario, el ingreso de su hermano a la Escuela Militar, su primer pololeo con una mujer 21 años mayor que él y con una hija de 15 años, el día en que lo encontre durmiendo en el piso de un anden de la Estación Central mientras yo esperaba el Metrotren o como era incapaz de creer que las mujeres se tiraban peos e iban al baño a algo más que a mirarse al espejo, entre otras historias. Sin embargo, lo que escuche y vi ese día quedó grabado en mi cabeza y le dió a Mauro el titulo de la persona más rara que he conocido.

Lamentablemente, mi amigo era algo depresivo por lo que cuando salí de bachi y comencé a verlo menos, comencé a preocuparme por él. A veces pensaba que un día me encontraría con Escolar, la Pelu o con Maturana y me dirìan que Mauro se habìa suicidado o se había vuelto a Coinco, por lo que cada vez que me lo topaba esperando micro lo acompañaba casi que hasta su casa y ahí me enteraba de más de sus frikeses. Es que Mauro es buen tipo, un poco timido y bastante raro, pero buen tipo.
Si lo ven, si o conocen, haganse amigo de él, no se arrepentiran.

martes, noviembre 06, 2007

Momento PUC o como la Católica es otro país

En teoría tengo otras 2 entradas atrasadas, una es una entrevista y otra una especie de antología, pero voy a escribir una historia que la mayoría ya conoce pero que no está demás que aquellos que no estudiaron conmigo puedan leerla. Sucedió en mi primer año en la universidad, en mi primer mes en ella, sucedió en Bachillerato.

Yo me autodefino como rancagüino, básicamente porque es mi único punto de comparación, nunca he salido de Chile y pocas veces he estado en un lugar distinto a Rgua y Stgo. Es por esto que cuando llegue a la U se me abrió un nuevo mundo, pero no sólo por las experiencias que viví, sino por las personas que conocí.


En primer lugar, los rubios, más las rubias que los rubios. Antes de la PUC sólo había conocido 6 rubias en mi vida, una en kinder, otra en 5to básico y 4to en el liceo.


En segundo lugar, la gente… gente que conocía a gente famosa o poderosa. Conocí a una nieta de un presidente, la polola del Memito, entre otras que ahora no me parecen tan impactantes después de conocer al hijo del compadre Moncho y por sobre todo, a la hija de Garfield.


Al principio no había problemas, qué problemas podía haber si todos teníamos la misma edad y queríamos estudiar más o menos lo mismo, pero al poco andar me fui dando cuenta de que no éramos iguales y que si podía haber uno que otro pequeño problema de comunicación que se producían básicamente porque se veníamos de mundos distintos.


El episodio más recordado y que ya es un clásico en mi vida, porque redefinió muchas cosas para mi, sucedió una tarde de marzo mientras caminaba a la biblioteca.

Caminaba junto a la nieta del presidente e hija de un miembro del directorio de TVN, la polola del memito y una compañera a la cual nombraremos porque es relevante, María Trinidad Ramírez, la “Trini”. Íbamos felices de la vida en busca de nuestros libros cuando la Trini se me acerca y pregunta.


-. Oscar, tu eres de Rancagua ¿cierto?

-. Si, naci’o y cria’o

-. Te lo pregunto porque mi familia es de Rancagua.

-. En serio, que bueno, tons deben ser buena gente. (respuesta pelotuda)

-. Si, de hecho mi nombre es María Trinidad Ramírez Pavez.

Antes de que yo pudiera responder otra estupidez lanzo la pregunta que nunca olvidare en mi vida.

-. ¿Tú eres de los Pavez del fundo de Rengo o de los de San Fernando? Porque mi familia es de Rengo, entonces como Rengo está más cerca de Rancagua pensé que podríamos ser familia.

Yo me reí, o sea qué más se podía hacer.

-. No. No soy de ninguno de los dos fundos. Sólo soy de Rancagua.


Conté esta historia a varios en Rancagua y todos se sorprendieron por lo cuica de la mina, yo me sorprendí por otra cosa. Lo fuerte de este episodio y de otros fue que me di cuenta que para muchos en Bachi, si alguien de provincia estudiaba en la Católica era porque era hijo de algún terrateniente agricultor o ganadero. Esto también les hacía asumir otras cosas como viajes al exterior e, incluso, la práctica del rodeo (“tu debes ser seco pa’l rodeo” me dijo una vez una compañera).


Con el tiempo esta historia se convirtió en una especie de mito urbano entre mis amigos, los cuales se las contaron a otras personas lo que llevó a que la respuesta que le di a la Trini cambiara un poco con cada versión. La última me la contó un vecino: “Yo soy de los Pavez que le compran madera a la Barraca Maderas Pavez de tu familia”.


Ese fue mi primer momento PUC, de ahí vinieron otros, pero ninguno me hizo sentir tan “yo no soy de acá” como este. Y ud. querido lector ¿tuvo algún momento PUC?