miércoles, diciembre 26, 2007

Momento PUC o como la Católica es otro país parte II (ambas dos)

Dos jueves atrás, corría por la Alameda en dirección al paseo Bulnes para llegar a un almuerzo al que iba 15 minutos atrasado cuando escuché a alguien decir "Buena Machine". Inmediatamente frené a mitad de la calzada sur de la Alameda para darme cuenta de que quien había pronunciado “mi nombre código” era el bueno de Cozano. Alvaro Cozano era miembro de los “Confites”, una extraña asociación nacida a la sombra del taca-taca de Bachillerato y bajo la protección de Don Manuel, alias "Viejo pillo", con los cuales pasé la mayoría del tiempo durante mis dos primeros años en la U.

Hablamos de nuestra trabajos, de nuestras vidas pero todo en un ambiente protocolar, porque, aunque me caía bien, nunca hablé mucho con él. Lo más rescatable y notable del encuentro fue enterarme que Jefe es su jefe.

Caminando al restorant recordé una buena historia sobre Cozano que permitía retratar al gigante de las mechas de clavo.


Un día, el bueno de Cozano decidió hacer uso de las múltiples opciones que brindaba nuestra alma materpara nuestro esparcimiento educativo y tomo el curso de Rugby I (nunca supe porque llevaba número sino no había Rugby II). Dada su contextua física (un metro y 75 cms, de contextura gruesa, tirando para maseteado) la elección no parecía tan extraña. Su figura era más bien rectangular e imponía el respeto que imaginaba había que trasmitir en una cancha de rugby. De hecho, nunca se caracterizó por ser alguien sutil (su primer apodo fue "Hulk"). El día antes de la primera clase le pregunté.

-¿Alguna vez has jugado?.

-Sí, en el Liceo de Aplicación teníamos Rugby I, II y III.

-¿Alguna vez has visto un partido siquiera?

- No weon, ni siquiera sé cuantos son por la'o.

Un par de semanas después apareció comentando su experiencia con el Rugby. En la primera clase, el profesor los separó en equipos y les dijo "tu serás 3". A Cozano le brillaron los ojos, era algo, era "3". Luego tuvo que preguntarle a un compañero lo que significaba ser "3" y ahí entendió que nunca iba a meter un gol. Al final de esa clase supo que el gol en realidad se llama goal y valía 3 puntos, pero que el objetivo final del juego es conseguir un Try, que anotaba con las manos y valía 5 puntos, después del cual, puedes patear un goal, pero que, esta vez, sólo vale 2 puntos.

Las siguientes clases repasaron un poco de técnicas y tácticas básicas del juego, las cuales ya formaban parte del acervo de conocimientos de sus compañeros. Hasta que llegó el momento de jugar un pequeño partido. Por más que trató de recordar todo lo que le enseñaron, siempre estuvo perdido y le reclamaron que no se moviera del centro, que cuidara su sector y que hiciera caso a las instrucciones del arbitro en el scrum.

Así se pasó su primer partido, dando jugo y siendo golpeado cuando se encontraba en la mitad del juego. Se prometió a si mismo que el segundo partido, la historia sería distinta. Sin embargo, no lo fue. Dio jugo y lo retaron durante todo el partido. Su frustración fue creciendo a medida que avanzaban los minutos hasta que ya cerca del final del primer tiempo, el equipo rival robó el balón y abriendo la cancha con los wings comenzaron un rápido contragolpe que pilló a Cozano fuera de su posición (pajareando) en el fondo de la cancha.

Le gritaron "¡Tacklealo!" e hizo caso. Corrió hacía el jugador rival lo más rápido que pudo y lanzó sobre su contrincante la masa enorme y compacta que el llamaba cuerpo y lo golpeó tan fuerte como pudo.

El rival en cuestión voló casi un metro y cayó en el pasto mientras los restantes 28 jugadores exclamaban "uuuuuuuuuhhhhh!!!

Cozano también cayó con la fuerza del impacto y al escuchar la exclamación de sus compañeros de deportivo, se levantó y rápidamente se preparó para la batalla, porque -según él- "no se le entra en mala a alguien sin que este busque mocha".

Se urgió aun más cuando la victima se levanto y se acercó a él, permitiéndole dimensionar el tamaño del tipo. Una mezcla entre Chris Farley y Owen Wilson de alrededor de un metro 80. Cuando esa extraña mezcla de rugbista y surfista terminó de cubrir la distancia que lo separaba de Cozano, este ya estaba listo para agarrarse a combos.

-¿Cuánto pesa, socio?

<¿qué wea quiere este weon?> pensó Cozano.

- 77 kilos.

-Buena, Socio. Pesa 8 kilos menos que yo y me paró en seco.

Cozano no lo podía creer.

-Qué juego más weon este que le enseñan a los cuicos. Hací mierda a un weon y el weon te felicita.

Yo me cagué de la risa. La cara de molestía de Cozano era notable y ciertamente compartía su juicio respecto al tema. El rugby es divertido de ver pero no me agradaría jugarlo. Es cuestion de ver como terminan todos con las orejas de coliflor de tanto agarre que se dan. A él no le pareció tan mal, de hecho lo encontró bakan, después de todo estamos hablando del homre que formó un pequeño club de la pelea al interior de los confites.

Desafortunadamente, la carrera de rugbista de Cozano duró sólo unas 5 semanas, pues al tratar de repetir su hazaña se dislocó el hombro y tuvo que abandonar el curso. Después de eso, se dedicó a tomar el curso de pesas, a aumentar su masa muscular y con ello su tamaño.

Cada vez le decían menos Hulk aunque cada vez se parecía más a él.

jueves, diciembre 20, 2007

Sobre fiestas de fin de año o cómo Sergio y yo invertimos nuestro tiempo de trabajo

Aunque cada vez tengo más trabajo aun logro perder algo de tiempo chateando con Sergio. Hoy el tema fueron las fiestas de fin de años y los gustos culinarios de algunas personas.

Yo: hoy tenemos la celebracion de fin de año de la pega

la completada bailable
16:50 Sergio: la wea c3
dale nomas
Yo: si
la idea fue mia
mi idea se impuso a la de comer sushi tan solo por ser "distinta"
16:51 Sergio: excelente
sushi
los weones
ahora cualquier weon come sushi no es sofisticado hacerlo
16:52 la gente que come sushi o propone sushi lo hace por aparentar sofisticacion
Yo: jajajaja
aqui son sofisticados de adeveras
son todos como dominguarra
Sergio: te creo si comieran fetos cocidos eso si es sofisticado
pero sushi, hasta la vieja de la esquina come a veces cuando le dan "la quincena"
16:53 ahi tenis lo flaite de la situación
por eso
comer completos y bailar cumbia es más auténtico porque no tienes necesidad de hacerlo, podrías comer algo más cool pero no
16:54 comer sushi es una tentación burguesa arribista
aaah tipico de la wea
"comamos sushi" que wea más siútica
16:55 como decir "yo suelo comer sushi y me gusta ustedes no?
es como "doy por sentado que todos son proclives al sushi"
"tipico que cuando chico te llevan a disney"
16:56 Yo: jajajaja
gran comentario sobre el tema
Sergio: postealo

Como siempre, Sergio nos regala una poca de su sabiduría curicana.

viernes, diciembre 14, 2007

Las mejores peliculas de la Historia

En orden.

ROCKY. "Porque no es una pelicula deportiva, es un pelicula social" Mi jefa.



El Padrino. "Porque es la zorra" Yo.



Zoolander "Porque es la mejor colaboración entre Owen Wilson y Ben Stiler y redifinió el significadfo d ela canción Wake me up... na... sigue siendo una canción gay" Yo.



El día de la Marmota "Porque no puedes dejar de verla" Yo.



Kiltro. "Porque es la mejor pelicula Chilena de la historia" Hermes.



Quedaron fuera por no encontrar nada decente en mi busqueda 10 minutos en youtube pero están en la lista.

Duro de Matar. "Porque es la mejor pelicula navideña de la historia" Hermes.
Loco por Mary. "Porque es la mejor comedia de la Historia" Yo.
Forrest Gump. "Porque es una pelicula de crítica social a pesar de lo que pueda opinar Domingo" Yo.
El campeon. "Porque todos los hombres lloran con ella" Todos.

jueves, diciembre 06, 2007

Una mierda de persona III parte o Sin ánimos de ofender a nadie, ni entonces ni ahora IV

El sábado fui a una fiesta en Seahaven, el pueblo de The Truman Show. En realidad no, la fiestafue en Puente Alto aunque la estética era la misma y se lo hicimos saber al dueño de casa... más bien al hijo del dueño de casa que fue quien nos invitó.

¿El Carrete? Perfecto. Mi tipo de carrete. Harta comida, mucho copete, gente cantando, gente haciendo discursos, y lo mejor de todo es que no terminé intoxicado por la mayonesa en mal estado. Esto significó que mi viaje a Rancagua no tuve que hacerlo con "el culo a dos manos", como alguna vez si lo sucedió (igual me cagaste con el nombre del perro).
Lo particular de este carrete y lo que me llevó a comentarlo en este blog, fue el momento cuando Alexis (el festejado) me presentó a su madre:
-Mamá. Él es Oscar... Machine.
-Ooh!!! Tu no me conoces pero yo he escuchado hablar de ti.
-Mmmm -pensé un rato- ¿en serio?
-Sí. Es que mientras llegaba más gente me puse a contar algunas historias tuyas- dijo Alexis.
-¿Qué les contaste?
-La historia de Yasna Provoste... lo que pasó en la casa de los chiquillos. (lease Rucio y Rucia)

El tema es que la reacción de la mamá de Alexis se repitió en una que otra persona más durante la fiesta, lo cual me llevó a recordar que fue lo que dije o hice en esa fiesta como para que al contar eso la gente se sorprendiera al conocerme. Basicamente fueron tres cosas las que contaré en orden cronológico.
Ningunié el regalo del jefe de los chiquillos: "¿qué wea es esto?... Ah ya sé. Es el "abortion two thounsand". Mira esta es la parte que va para adentro y con esto haces fuerza". Todo esto delante del jefe de mis amigos, un sociólogo famosillo. El aparato en si, resultó ser un sacacorcho ultra moderno, que creo yo, puede eventualmente servir para hacer abortos, pero que sin embargo, no es su funcion ni primaria ni original.
2º Molesté (sin querer, aunque todas estas cosas son sin querer) a una amiga de la Rucia: Le comenté a Alexis: "Claro, Alejandro sacó sólo 720 puntos en la PAA y ¿para que le alcanzó? Para entrar como 200 a bachillerato... a bachillerato!... yo saqué 750 y por lo menos entré 30... y además es negro". El problema fue que cuando me levanté a buscar más copete, Alexis escuchó a la niña que estaba sentada al lado mio comentar: "¿y que queda para uno que sacó 650 no más?".
3º Ofendí a Yasna Provoste: "Este gobierno pretende llevarnos al desarrollo con Yasna Provoste de ministra de Educación... con Yasna Provoste poh weon!!! si es chica y negra, loco... chica y negra, osea... a ver tu, Max ¿creí que podamos superar la brecha entre la educación publica y privada con una mina a la que dicen Yasnagol... y que además es chica y negra? Todo esto delante dos señoras de baja estatura y de piel morena y oscura que resultaron ser parejas de los jefes de mis amigos, quienes me miraban con cara de "di que es broma weon, te callas y te vas para adentro"

Recapitulando estos episodios, inferí dos intencionalidades en el actuar de Alexis previo a mi llegada. Por un lado, entretener a sus invitados con las historias de un amigo un poco jugoso que, cuando se cura, tiene poco filtro para procesar si lo que dice puede molestar a alguien que no entienda su humor, y por otra parte, ponerse el parche antes de la herida en caso de que volviese a hacer o decir alguna barbaridad. Así, podría evitar el tener que pasar por el incomodo momento de explicarle a sus familiares y amigos, que el colorín jugoso tiene un sentido del humor irónico, que no pretende ofender a nadie y que no se preocupen que no lo va a invitar de nuevo.

Así que esa noche, cada vez que alguien me dijo "¿Así que tu eres Machine?", yo respondí "Sí, y todo lo que le contaron de mi, es verdad".

Sus historias sobre desubicaciones, sus historias sobre gente que habla fuerte o sus historias sobre mi persona desubicandose y/o hablando fuerte, puede agregarlas en los comentarios... Comenté es gratis y no produce daños significativos a su salud en el corto plazo.

jueves, noviembre 22, 2007

Gitanas v/s Antropólogas o cómo esta entrada la publiqué sin querer

Comparto oficina con dos sociólogos, ambos egresados de la U de Chile, y aunque tienen cierta diferencia de edad entre ellos, ambos coinciden en que:
1. Sus compañeras no eran particularmente guapas.
2. Las más guapas del campus eran las antropólogas, lejos. Aseguran que eran guapas y con onda. De hecho uno de ellos vive en pecado, perdon, convive con una de ellas.

Ahí me acordé de que yo tengo una amiga antropóloga que no veía hace un par de meses y aproveché uno de mis días de descanso de esta semana para invitarla a comer. Ella aceptó y sugirió comida peruana.

Luego de almorzar nos fuimos a dar jugo al mall... pensamos que cuando estabamos en el liceo no la llevaba entre los escolares de la epoca de la manera como sí la lleva ahora, nos dimos cuenta de lo viejo que estabamos comparados con los adolescentes de 15 y 16 años que pululaban por ahí. Comenzamos a hablar, desde el punto de vista de un par de profesionales de las ciencias sociales, sobre fenomenos como el "piteate un harry" y el "wena naty" y nos volvimos a dar cuenta de que estabamos viejos porque estabamos hablando seriamente de temas de los cuales nos hubieramos cagado de la risa en el liceo.

Ahí ella cambió de tema. Me recordó que cuando ibamos camino al mall nos cruzamos con un grupo de gitanas y me comentó que cada vez que veía un grupo de gitanas le bajaba la tentación de acercarse a una y decirle en voz alta "mijita, que rico fue acostarme contigo anoche, hacerla mía".

Me quede mirandola con sorpresa... se que ha tenido problemas con los hombres ultimamente pero me sorprendía que hubiera tomado la drástica decisión de optar por un estilo de vida alternativo, así sin previo aviso. Sin embargo, ahí me aclaro que ese era su instinto suicida hablando pues, agrego en su calidad de antropóloga, entre las culturas antiguas (como la gitana) el lesbianismo era un tabu y era fuertemente castigado, por lo que su intensión era hacer una maldad acusando a una gitana de lesbiana. Claro también agregó que la más probable reacción de las gitanas serían apedrearlas a ella y a la gitana difamada, por lo que si alguna vez me llegaba la noticia de que había fallecido producto de un ataque de gitanas furiosas era porque no pudo aguntarse y le hizo algo más que una insinuación lesbica a una gitana.

Yo a ella la respeto mucho y la considero bastante inteligente, pero creo que cualquier opción profesional que genere en ti ese tipo de instintos es delesnable, por decir lo menos. A eso hay que agregarle que los antropologos son neo-hippies ultra revolucionarios que no comprenden mi muy importante (y a la vez intrascente) trabajo en el gobierno.
De todas maneras creo que es un buen tip para librarse de las gitanas que a veces pueden ser bastante molestas, pero dada la posible reacción de las niñas tendría que ocuparse bajo la modalidad rin-raja.

Si quiere dejar su historia con las gitanas puede hacerlo, si quiere dejar su historia con las antropologas también, de todas maneras y contra cualquier contatación realizada ese día en Rancagua, creo que las segundas son mucho más interesantes que las primeras.

jueves, noviembre 15, 2007

La persona más rara que conozco o cómo al final todo hace referencia al poto y al pico

Estoy decidido. Quiero evitar que me atrape la perversa dinámica de los Teletrak, los cafe con pierna y las maquinitas de juego (ubicadas estás últimas peligrosamente cerca de mi pega y de mi depto) por lo que he decidido actualizar el blog al menos una vez por semana, razón por la cual ocupo google docs para escribir acerca de Mauro.

Espero que si alguna vez lees esto, no te enojes. Aunque creo que con lo que voy a decir a continuación no existe posibilidad de que no lo hagas.

Mauro es lejos la persona más extraña que he conocido.

Un poco de background antes. Mauro nació cerca de Rancagua y lo conocí mientras estaba yo estaba en Bachillerato en la Cato (lo siento Ale, sigo con el complejo). Hincha de fanatico de "las zorras del desierto", fasho, anticuico, experto ping-ponista. Fisicamente, es un tipo de uno 75, de contextura "promedio"... eso en invierno, aunque Mauro vestía siempre lo mismo en invierno y en verano... y cuando digo lo mismo, es lo mismo: Pantalon de buzo azul, zapatillas blancas, dos poleras, una camisa cuadriculada de franela (a los Kurt Cobain), un poleron con capucha azul con gris y una parca azul tipo colegial. Usaba todo esto junto y en ese orden, y no se sacaba nada de eso entre abril y principios de noviembre... era impresionante verlo jugar ping pong con toda esa ropa encima. Lo que no era agradable era el olor que emanaba cuando se sacaba algo.
Ese weon no se bañaba... o sea se bañaba casi nunca. Una vez me confesó que llevaba 18 dìas sin bañarse... 18 weon!!! a mi me daba paja y no me bañaba en una semana... él llevaba casi 3... y acto seguido me dice que antes habia pasado aun más tiempo sin bañarse. En fin... cuando llegaba el verano y terminaba jugando pingpon en sus dos poleras no más, nos dabamos cuenta de Mauro era un tipo muy delgado, casi desnutrido.
Hay muchas otra cosas que contar de Mauro, de hecho la descripciòn física que realicé de él, es somera y quedaron varias cosas afuera, pero no quiero desviarme de la confesiòn más freak que me hizo.
Un día caminaba hacia El Playero para almorzar junto a Escolar y Mauro cuando en nuestra conversaón surgió el tema de la higiene de los baños y de cual era el mejor baño del campus (elevado el tema como veran) cuando Mauro comenta:

"yo nunca me siento en la taza".
"yo tampoco" dijimos con Escolar.
"pero es que yo nunca me siento en la taza, en ninguna"
...
"o sea... ¿ni en tu casa?"
"si, ni en mi casa"
...
...
"¿por qué weon?"
"porque ahí estàn todos los microbios e infecciones posiles"
"ya està bien, pero pero me imagino que tu mamá limpia el baño"
"pero igual, los baños de aca los limpian y no confío en que queden bien"
"PERO POR ULTIMO SE TRATA DEL CULO TU FAMILIA"
Ahi Sebas... perdon Escolar, no aguanto más y se recago de la risa, mientras Mauro continuaba repitiendo que la taza de baño de su casa era una fuente de infecciones como cualquier otra.

Yo tan sólo con esa declaraciòn supe que no iba a poder olvidarme de él jamás, pero lo que sucedió unos minutos después, en el almuerzo hizo que la historia fuera aun mejor.
Terminabamos de comernos el menú del día (mechada con arroz, nunca lo olvidaré), mientras conversabamos de cualquier otro tema que no fuera el de los baños, Mauro tomó su plato y comienzó a pasarle la lengua frente a nuestros asombrados rostros. Nunca había visto semejante espectaculo. Al terminar le pregunto:

"¿Por qué hiciste eso?"
"¿por qué no?"
"weon, le pasaste la lengua al plato... no vives en Somalía pa tener tanta hambre"
"Es mi plato, es mi comida, yo pague por ella, por qué no puedo comermela toda?"
"Puta, es antihigienico"
"¡¿Cómo va a ser antihigienico?!"
"Weon, perfectamente podrían pasarle esos platos a los perros que andan dando vuelta por acá pa que los langüetiaran en vez de lavarlos, además es cuestión de ver como es la cocina de esta wea."
"Tay loco, le estás poniendo mucho."
"Me lo dice el weon que no se sienta en la taza del baño de su casa porque la encuetra cochina... pa mi que a vo' te cagaron weon. Ese es tu problema...saco 'e huea."
Escolar se recaga dela risa, de nuevo.

Existen historias dignas de contar antes y después de ese episodio como su primer romance universitario, el ingreso de su hermano a la Escuela Militar, su primer pololeo con una mujer 21 años mayor que él y con una hija de 15 años, el día en que lo encontre durmiendo en el piso de un anden de la Estación Central mientras yo esperaba el Metrotren o como era incapaz de creer que las mujeres se tiraban peos e iban al baño a algo más que a mirarse al espejo, entre otras historias. Sin embargo, lo que escuche y vi ese día quedó grabado en mi cabeza y le dió a Mauro el titulo de la persona más rara que he conocido.

Lamentablemente, mi amigo era algo depresivo por lo que cuando salí de bachi y comencé a verlo menos, comencé a preocuparme por él. A veces pensaba que un día me encontraría con Escolar, la Pelu o con Maturana y me dirìan que Mauro se habìa suicidado o se había vuelto a Coinco, por lo que cada vez que me lo topaba esperando micro lo acompañaba casi que hasta su casa y ahí me enteraba de más de sus frikeses. Es que Mauro es buen tipo, un poco timido y bastante raro, pero buen tipo.
Si lo ven, si o conocen, haganse amigo de él, no se arrepentiran.

martes, noviembre 06, 2007

Momento PUC o como la Católica es otro país

En teoría tengo otras 2 entradas atrasadas, una es una entrevista y otra una especie de antología, pero voy a escribir una historia que la mayoría ya conoce pero que no está demás que aquellos que no estudiaron conmigo puedan leerla. Sucedió en mi primer año en la universidad, en mi primer mes en ella, sucedió en Bachillerato.

Yo me autodefino como rancagüino, básicamente porque es mi único punto de comparación, nunca he salido de Chile y pocas veces he estado en un lugar distinto a Rgua y Stgo. Es por esto que cuando llegue a la U se me abrió un nuevo mundo, pero no sólo por las experiencias que viví, sino por las personas que conocí.


En primer lugar, los rubios, más las rubias que los rubios. Antes de la PUC sólo había conocido 6 rubias en mi vida, una en kinder, otra en 5to básico y 4to en el liceo.


En segundo lugar, la gente… gente que conocía a gente famosa o poderosa. Conocí a una nieta de un presidente, la polola del Memito, entre otras que ahora no me parecen tan impactantes después de conocer al hijo del compadre Moncho y por sobre todo, a la hija de Garfield.


Al principio no había problemas, qué problemas podía haber si todos teníamos la misma edad y queríamos estudiar más o menos lo mismo, pero al poco andar me fui dando cuenta de que no éramos iguales y que si podía haber uno que otro pequeño problema de comunicación que se producían básicamente porque se veníamos de mundos distintos.


El episodio más recordado y que ya es un clásico en mi vida, porque redefinió muchas cosas para mi, sucedió una tarde de marzo mientras caminaba a la biblioteca.

Caminaba junto a la nieta del presidente e hija de un miembro del directorio de TVN, la polola del memito y una compañera a la cual nombraremos porque es relevante, María Trinidad Ramírez, la “Trini”. Íbamos felices de la vida en busca de nuestros libros cuando la Trini se me acerca y pregunta.


-. Oscar, tu eres de Rancagua ¿cierto?

-. Si, naci’o y cria’o

-. Te lo pregunto porque mi familia es de Rancagua.

-. En serio, que bueno, tons deben ser buena gente. (respuesta pelotuda)

-. Si, de hecho mi nombre es María Trinidad Ramírez Pavez.

Antes de que yo pudiera responder otra estupidez lanzo la pregunta que nunca olvidare en mi vida.

-. ¿Tú eres de los Pavez del fundo de Rengo o de los de San Fernando? Porque mi familia es de Rengo, entonces como Rengo está más cerca de Rancagua pensé que podríamos ser familia.

Yo me reí, o sea qué más se podía hacer.

-. No. No soy de ninguno de los dos fundos. Sólo soy de Rancagua.


Conté esta historia a varios en Rancagua y todos se sorprendieron por lo cuica de la mina, yo me sorprendí por otra cosa. Lo fuerte de este episodio y de otros fue que me di cuenta que para muchos en Bachi, si alguien de provincia estudiaba en la Católica era porque era hijo de algún terrateniente agricultor o ganadero. Esto también les hacía asumir otras cosas como viajes al exterior e, incluso, la práctica del rodeo (“tu debes ser seco pa’l rodeo” me dijo una vez una compañera).


Con el tiempo esta historia se convirtió en una especie de mito urbano entre mis amigos, los cuales se las contaron a otras personas lo que llevó a que la respuesta que le di a la Trini cambiara un poco con cada versión. La última me la contó un vecino: “Yo soy de los Pavez que le compran madera a la Barraca Maderas Pavez de tu familia”.


Ese fue mi primer momento PUC, de ahí vinieron otros, pero ninguno me hizo sentir tan “yo no soy de acá” como este. Y ud. querido lector ¿tuvo algún momento PUC?

domingo, septiembre 30, 2007

Una mierda de persona o como la PUC me cambió la vida

Animado por lo honrado que me siento luego de tener una llamada perdida desde New Zeland decidí actualizar el blog. Ahora la historia que contaré vino a mi cabeza por esta conversación.

Colega.. says:
es q cuando estaba en el colegio, todos los q me conocían, dentro y fuera, me detestaban, me decian q era super pesada
Colega.. says:
si soy como el vino, me pongo mejor con los años, (en todo sentido)
Tortugas Voladoras Gigantes (ni nijas ni mutantes) says:
na... yo creo que al igual que te paso lo mismo que me paso a mi
Tortugas Voladoras Gigantes (ni nijas ni mutantes) says:
yo era ñoño... de hecho lo soy, sólo que ingresé en una carrera donde los ñoños somos mayoria
Tortugas Voladoras Gigantes (ni nijas ni mutantes) says:
lo mismo con la gente pesada
Tortugas Voladoras Gigantes (ni nijas ni mutantes) says:
un sociólogo o es ñoño o pesado (pasado a mierda sería l a mejor descripción)
Colega.. says:
ridiculo
Colega... says:
yo no se en q categoria puedo caer, pq me ha dicho las dos
Tortugas Voladoras Gigantes (ni nijas ni mutantes) says:
tons eso significa que eres una socióloga de tomo y lomo

Hace un tiempo que públicamente me vengo declarando un ñoño. Un ñoño especial, porque aun sigo encontrando a muchos más noños que yo, sin embargo, he comenzado a dudar de mi. Quizás no soy tan ñoño como pienso y quizás hasta formo parte del otro lado de la distinción. Desde que comencé a comer pasas para poder recordar historias que contar me he cuestionado el contar esta historia ¿Por qué? Pos porque a nadie le gusta quedar mal… lo reconozco, después de esto la pregunta sobre quien es una mierda de persona si S. Piñera o yo, no tendrá una respuesta sencilla.
Todo ocurrió la madrugada del 30 de diciembre del 2006. Estaba yo y nuevamente con mi amigo Alvaro (parece que siempre estoy con él, pero no es así) tomando en un bar de Rgua que se llama Zpasio Zero. Aquí haré una pausa para decirles que el resto es lo que recuerdo del relato que mi el Koko me contó, porque yo esa noche cerré las trasmisiones en algún momento entre las 1 y 2 de la mañana. Resulta que estábamos tomando parados en una barra que se construyó alrededor de una palmera conversando de aquellos temas que hablan los sociólogos PUC (vale decir del poto y del pico) cuando, según lo que me cuenta, detrás de mi se pararon un tipo y dos mujeres. El conflicto comenzó cuando el tipo tomó mi vaso de cerveza y comenzó a beber de él. Ahí afloró todo el capital cultural de estudiante de liceo municipal de mi amigo y le empezó a echar la choreada pa que me devolviera el vaso. Cuando la negociación por el control del vaso parecía acercarse a punto muerto, yo, casi inconciente por el alcohol bebido… mejor dicho, casi a punto de hacerle una visita al piso de lo curado que estaba, sin siquiera voltear a mirar con quien discutía Alvaro digo:
-Pelao… déjalo-
-No, si el vaso es tuyo-
-Na… dejalo... ¿Es Errazuriz, es Morande, es Larraín?. He tratado con tanta gente de clase en mi vida que no voy a preocupar por este-
La reacción (insisto de esto yo no me acuerdo) fue dispar. Mientras el loco se quedo quieto y en silencio, las dos minas que lo acompañaban explotaron en ira.
-Que te crei rucio culiao. ¿De donde saliste, shushetumare? Andate… Andate-
El Koko me dice que les falto poco pa que me pegaran y que él me dijo que nos fuéramos y así lo hicimos. Ni les cuento la caña que tuve ese día… ni el siguiente… recien vine a recuperarme 3 horas antes de año nuevo.
El análisis que Alvaro hace del efecto que produjeron mis palabras en esas dos mujeres parece plausible al momento de querer explicar su reacción. Dice que eran gente de clase media baja, que se notaba que se habían preocupado de se habían producido para salir ese día y que lo más probable es que anduviesen con la mejor ropa que tenían, pero que con el ninguneo que les hice fue como si estuvieran en pelota en medio del local y todos las estuvieran mirando y apuntando.

De un tiempo ha esta parte debo reconocer que he tenido varias reacciones de ese tipo. Ante la más mínima agresión o intento de agresión que percibo hacia mi persona o algún amigo, respondo rápida e intuitivamente con un ninguneo que por lo general provoca que el ninguneado intente agredirme físicamente. Cuando estoy sobrio, me contengo y sólo castigo con el látigo de la indiferencia, pero curado, no... el chico PUC que llevo dentro salta y escupe acido rápidamente y me hace hablar weas.

En resumen hoy por hoy no sé si soy de los sociólogos que son ñoños o simplemente de los pasados a mierda, tiendo a creer que más bien soy ñoño, porque lo pasado a mierda que tengo no es por ser sociólogo. No, sociólogos pasados a mierda por ser sociólogos son Alejandro y Sergio. Yo soy pasado a mierda por haber estudiado en la PUC y, creo que es mejor reconocerlo antes de que alguien me acuse de ello, porque hay mucho de arribista en mi, aunque mi crianza católica intente reprimirlo.

martes, septiembre 18, 2007

Tortugas Voladoras Gigantes (ni ninjas ni mutantes)

Yo debo reconocer que me he reído mucho en mi vida, fuerte y mucho, tanto que hasta en el casino donde como me mandan a callar los carabineros, pero nunca me rei tanto como aquel día en el Plaza Vespucio.

El protagonista de esta historia es Jefe, Jaimillo pa los amigos. Jefe es un buen tipo, viene desde Los Andes y al igual de muchos de mis amigos estudió con beca en la PUC, de hecho hoy es ingeniero comercial y está en el noveno decil de ingreso, muy lejos de donde estaba al momento de la historia. Jaimillo físicamente se distinguía por andar siempre de buzo y porque no pasaba desapercibido en espacios pequeños y congestionados. Jefe es un hombre bajo, de unos 165 cms y unos 110 kilos de peso, si es que no pesa más. También le decían Mario, porque su figura recuerda mucho a del personaje de Nintendo: cabeza grande, barbon, cuerpo redondo y patas cortas.

Todo sucedió una tarde de invierno. La tarde había comenzado mal para mi, iba en el metro con mi buen amigo, Alvaro, con Ramos y con Jefe camino al mall y los tres se pusieron a jugar con la insignia con velcro de mi chaqueta militar, se la tiraban unos a otros en sus chalecos de lana, hasta que Alvaro decide tirarla y pegarla en la espalda de una liceana que justo en ese momento se bajaba en Mirador, tuve que apresurarme en correr a quitársela de la espalda sin que se diera cuenta y volver al tren antes de que este partiera y me quedase abajo… lo logré, pero no evité que se rieran de mi por la siguiente hora. Si hubiesen querido podrían haberse reído toda la semana de mi, pero pasó algo mejor.

La razón por la cual íbamos al mall con los Confites (capitulo aparte la explicación de que son o eran los confites) es que la FEUC se había conseguido un descuento para jugar bowling en plaza vespucio entre las 12 y las 18 hrs a un precio ridiculamente bajo (gracias Jaime Guzmán por favor concedido), entonces cada dos semanas partíamos una tarde a jugar. Ese día como cualquier otro llegamos a jugar, sólo que esta vez, éramos un poco más de lo que acostumbrábamos a ir, en total éramos unos 10 jugando en 2 “mesas” contiguas. Yo jugué con Jefe, Alvaro, Ramos y Cozano. Por ahí de la mitad del partido, Jefe se preparaba para su tiro mientras la maquina colocaba los palos en posición y lo hacía como lo hacen los tenistas durante un partido, movía el brazo hacia atrás y hacia delante pensando en como sería su próximo tiro, de hecho lo hacía siempre y yo lo webiaba por eso. Estaba en eso, practicando, cuando no midió bien la fuerza del movimiento y se le arrancó la bola antes de que los palos estuvieran listos. Puso cara de “Avísenme si la cago”, nos miró a Alvaro y a mi, entonces, casi por instinto le grite: “¡weon! ¡Anda a buscarla!”

Me imagino que si han leído mi blog antes se imaginan lo que sucedió después… Jefe salió corriendo detrás de la bola instantáneamente después de que le grité, mientras yo le gritaba que volviera y el resto de los Confites y de los que estaban en el bowling se cagaban de la risa. Las patas cortas de Jaime casí no se veían de lo rápido que corría por el parquet de la pista. Finalmente pude levantar la voz por sobre todo el ruido de las risas del salón de bowling y lograr que Jaimillo me escuchara y lograse reflexionar… Jaime se detuvo, pero no de la manera que el lo deseaba. A esa altura de su “carrera” el ya había pasado la mitad de la pista y al intentar frenar se le olvido que llevaba zapatos sin agarre y caminaba sobre un parquet ultra encerado. Resultado de la ecuación… Jaime resbaló, patinó un poco hasta que se le ocurrió levantar los brazos. Gran error, esto provoco que perdiera el balance y que volase espectacularmente agitando su brazos y pies en el aire como lo hacen las tortugas cuando las pones de espaldas. Aterrizó de poto en la pista y se deslizó hasta quedar a unos 3 metros de los palos. Una vez que logro levantarse, corrió de nuevo de vuelta hacia el lugar del cual nunca debió salir tan sólo para recibir el cariñoso regaño del administrador de bowling quien le explicó de manera amable, pero enérgica a lo menos 5 razones por las cual no debía hacerse aquello que acaba de hacer.

Luego de reírnos unos 10 minutos más, decidimos que no podíamos continuar jugando y nos fuimos de vuelta a la U y Jaime a su casa. En la U le contamos a todos los que no fueron y al día siguiente no se hablaba de otra cosa, ese mes no se hablo de nada más. Sergio como siempre supo como a la semana después y se dedicó a revivir el recuerdo durante un almuerzo en el Playero. Llegó cuando estábamos todos sentados, miró a Jaime, levantó los brazos y comenzó a moverlos mientras parecía que se iba de espalda. Ahí Jefe se ganó otro mes de webeo.

Jaime quedó marcado por ese momento, no dejamos de recordárselo cada vez que el weon hinchaba mucho (y pucha que hinchaba ese weon) y es que la imagen de ver a una tortuga de 110 kilos volando por los aires y aterrizando de espaldas no se borra y les aseguro que es lo más gracioso que he visto, no puedo imaginar algo que lo supere.

[Desde ahora en adelante espero aplicaré el mandamiento de mi amiga Ale… you sapeas, you posteas. Saludos. OPC]